Los agricultores franceses no parece que quieran dar mucho respiro al nuevo presidente francés, Emmanuel Macron, y antes incluso que haya tomado posesión oficial del cargo ya han salido a la calle para dejarle claro de sus problemas, pero también de su poder. Cerca de 250 agricultores llegados con cincuenta tractores dejaron claro en la noche del jueves 11, convocados por el sindicato FDSEA en Le Mans, que no quieren que Macron se olvide de ellos.

Una gran pancarta fue colgada en la puerta de la prefectura, en la que se podía leer: «Agricultura, Le Foll me mató», en referencia al Ministro de Agricultura del gobierno saliente. Asimismo, en otra pancarta blandida por una mujer que decía: «Millones para sus campañas, recuerde las nuestras».  de igual forma, otro cartel colgado en un tractor hacía  referencia a Emmanuel Besnier, CEO del grupo de lácteos Lactalis: «Yo trabajo para el octavo fortuna de Francia, busque el error.»

Aunque fue en términos generales una protesta pacífica, los agricultores prendieron fuego al contenido de algunos de los contenedores de basura que habían descargado frente a la prefectura. Los bomberos intervinieron y las fuerzas de seguridad utilizaron gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes. Luego abandonaron el centro de Le Mans para dirigir grandes áreas de la periferia, donde tenían la intención de verter el resto de sus cargas.