El secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), Lorenzo Ramos, ha anunciado que dejará el cargo este próximo mes de febrero tras 20 años al frente de esta organización agraria, la cual, según ha dicho a Efeagro, mantiene en su hoja de ruta el relevo generacional y la reducción de cortapisas de la PAC al sector. Cristóbal Cano, actual secretario general de UPA Andalucía, se perfila como su sucesor al frente de Secretaría General de UPA.
Natural de Badajoz (1958), Ramos ha sido agricultor toda su vida en una explotación agraria de frutas, flores y plantas, en la que también trabaja uno de sus hijos. «A ello me voy a seguir dedicando y sobre todo a estar más tiempo con la familia», ha agregado.
Será el 19 de febrero, en Madrid y en el marco del XI Congreso Federal de UPA, cuando Lorenzo Ramos deje el testigo, según ha apuntado, a Cristóbal Cano, actual secretario general de UPA en Andalucía, «un chaval -sonríe- con 23 años menos que yo».
HABRÁ «UN RELEVO SIN NINGÚN TIPO DE CONFLICTO… UN RELEVO GENERACIONAL IMPORTANTE” CON GENTE JOVEN PERO CON UNA PARTE DE LA ESTRUCTURA ACTUAL DE LA COMISIÓN EJECUTIVA FEDERAL
A su juicio, dicho congreso, que se celebrará en Madrid, «está muy bien encauzado», al que las distintas organizaciones territoriales acudirán unidas y donde habrá «un relevo sin ningún tipo de conflicto… un relevo generacional importante».
De hecho, según ha apuntado, entrará gente joven y se mantendrá una parte de la estructura actual de la Comisión Ejecutiva Federal.
Ramos fue elegido para ponerse al frente de la Secretaría General de UPA Badajoz en 1989 y diez años después accedió a la Secretaría General de UPA Extremadura. En 2001, tras el proceso de unificación con la Unión de Campesinos Extremeños (UCE), siguió en el cargo.
Ya en prisma nacional, el V Congreso de UPA lo alzó a la Vicesecretaría General (2002) y dos años después, a raíz de la dimisión del anterior líder nacional, Fernando Moraleda, fue elegido secretario general.
Desde entonces, Ramos ha sido el gran referente de UPA en España y uno de los interlocutores del campo ante diferentes gobiernos y ministros del ramo. «Nosotros no hemos tenido que mirarle la cara a ningún gobierno, de ningún partido que sea, para hacer movilizaciones, negociar y firmar acuerdos», asevera.
De hecho, en noviembre de 2022 fue distinguido con la Gran Cruz de la Orden del Mérito Agrario, la mayor condecoración civil en el ámbito agrario español por su desempeño en defensa del campo.
Ramos sostiene que hay gente joven que quiere vivir y trabajar en el campo, pero el problema es la idea de que la agricultura exige «estar desde la mañana hasta por la noche, todos los días de la semana». «La sociedad ha cambiado» y este concepto -apunta- colisiona con la necesidad de estar más tiempo con la familia, de tener tiempo de ocio.
Para Ramos, el mayor disgusto en su trayectoria fue la detención y encarcelamiento de dos dirigentes de UPA-UCE Extremadura en 2016 por un supuesto fraude en subvenciones, una causa que concluyó con un acuerdo entre las partes que fijó el pago de 500.000 euros a UPA-UCE Extremadura en concepto de responsabilidad.
Ese episodio «nunca se tenía que haber producido, pues fue una persecución a nuestros compañeros». «Fueron los peores días que yo he pasado en mi vida, porque creo que fue injusto», ha incidido.
“CADA REFORMA DE LA PAC CONLLEVA CAMBIOS QUE GENERAN MUCHAS COMPLICACIONES QUE HACEN QUE LOS AGRICULTORES NOS TENGAMOS QUE IR DEL CAMPO AL NO SER CAPACES DE CUMPLIR Y, AL MISMO TIEMPO, SUBSISTIR”
A su juicio, los cambios continuos en la legislación agraria, especialmente en la Política Agraria Común (PAC), ha sido y es «algo tremendo». «No sé si en otros sectores estarían dispuestos a aceptar la cantidad de cambios que se nos plantean permanentemente en la agricultura», ha expuesto.
Para Ramos, cada reforma de la PAC conlleva cambios y los que se derivan de la última generan muchas complicaciones que hacen que los agricultores «nos tengamos que ir del campo» al no ser capaces de cumplir y, la mismo tiempo, subsistir.
«Es más, yo creo que en los últimos tiempos -ha añadido con gesto serio- se les ha ido la mano, sobre todo con el tema de las exigencias medioambientalistas».
Tras aseverar que UPA no niega el cambio climático ni está en contra de la Agenda 2030, pues «somos los primeros que sufrimos» las consecuencias de ese cambio climático, Ramos pide que la PAC no elimine las herramientas de trabajo que el sector necesita para sacar adelante sus explotaciones, como los productos fitosanitarios o los antibióticos.
De cara a la de 2027, Ramos entiende que la PAC debe mantener el presupuesto para apoyar a la agricultura y la ganadería familiar, que es la que «garantiza la vida de los pueblos» y la producción de alimentos «sanos, seguros y saludables», y no dar ayudas a los fondos de inversión.
Estamos tocados y ahora con esta baja lo pequeños agricultores y ganaderos estamos hundidos,no se pero cada día que pasa 1000 agricultores y ganaderos de la ce se dan de baja y de esos cuantos españoles