Al menos desde 1950 no existen precedentes en España de un fenómeno cálido tan «extraordinario e intenso» en esta época del año como el que se prevé para los próximos días, en los que las temperaturas serán más propias de agosto que de otoño, según Rubén del Campo, portavoz de la Aemet.

En una entrevista con Efeagro, Del Campo ha detallado que, entre el viernes y el miércoles próximos, jornadas álgidas de este episodio, se podrán alcanzar 30-32 grados en amplias zonas del país, entre 32-34 grados en el valle del Ebro y suroeste peninsular, y hasta 36-38 grados en el valle del Guadalquivir.

En este punto, y para destacar las temperaturas tan altas, Del Campo ha observado que en el Banco Nacional de Datos Climatológicos (Aemet) figura como máxima en la España peninsular para octubre, los 37,5 grados registrados en Marbella (Málaga) el 22 de octubre de 2014, seguido de los 37,4 grados medidos en Andújar (Jaén) el 2 de octubre de 2004.

ESTE EPISODIO «NO VA A TENER LA ADVERSIDAD» QUE TENDRÍA UNA OLA DE CALOR EN PLENO VERANO

«A tenor de los pronósticos, estos valores podrían superarse los próximos días», ha incidido el meteorólogo quien, sin embargo, aclara que no se puede hablar de ola de calor en el sentido estricto, de que se registren valores por encima del 95% de su serie de temperaturas máximas diarias de los meses de julio y agosto del periodo 1971-2000.

Este episodio «no va a tener la adversidad» que tendría una ola de calor en pleno verano, porque lo más reseñable es lo «extraordinario» desde el punto de vista climático que resulta que en estas fechas haga tanto calor, con temperaturas más más propias de agosto, como por ejemplo los 36-38 grados que se prevén en zonas del Guadalquivir.

Esta situación tan anómala es la consecuencia de varias causas: por un lado, la estabilidad atmosférica, que favorece cielos despejados con el sol que brilla con fuerza y ​​calienta mucho la superficie y por otro lado, una masa de aire procedente de latitudes subtropicales, extraordinariamente cálida, prevista desde el 28 de septiembre hasta el 4 de octubre.

De momento, los días más cálidos serán los comprendidos entre el viernes 29 de septiembre y el lunes 2 de octubre, con máximas entre 32 y 34 grados en amplias zonas del interior peninsular, mientras que en el Valle del Guadalquivir podrían superarse los 36-38 grados.

A las Islas Canarias también «llegará el calor» a partir del fin de semana, con máximas que podrían rondar los 34 o 36 grados en las islas orientales.

¿Cuando se prevé el fin de este fenómeno cálido? «Con los pronósticos a día de hoy disponibles, -ha continuado el portavoz- parece que las temperaturas comenzarán a bajar el miércoles 4 de octubre o el jueves 5 de octubre, pero no es posible precisar el final de este calor inusual para la época extenso y duradero».

Para este miércoles, se espera un «aumento importante de las temperaturas» en la cornisa cantábrica, menos acusado en otros puntos de la mitad norte con 30 grados en el Cantábrico oriental, la depresión del Ebro, zona central de Castilla y León y buena parte del centro y sur de la península, mientras que se llegará a 34 grados o más en puntos del Guadalquivir, unas temperaturas más propias de agosto.

Serán temperaturas diurnas entre 5 y 10 grados por encima de lo normal en buena parte del territorio, y que se alargarán de forma general el jueves, aunque este día subirán ligeramente las temperaturas en la mitad sur, manteniéndose sin cambios en el resto, ha zanjado el portavoz.

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