La cancelación a última hora de la visita de Barack Obama a Sevilla tras la matanza de cinco policías en Dallas impidió que el presidente estadounidense disfrutara del pasado sábado 9 de julio de una experiencia gastronómica en la que los vinos de Jerez iban a tener un protagonismo indiscutible, casi en exclusiva, ya que todos los platos del menú elaborado por los propietarios de ‘Torres y García’ para la ocasión iban acompañados por vinos de la Denominación de Origen jerezana salvo el plato principal, maridado por un tinto de la Tierra de Cádiz.

‘Manzanilla Papirusa’ de Bodegas Lustau, ‘Amontillado Fino El Tresillo’ de Emilio Hidalgo y ‘Old Harvest Pedro Ximénez’ de Ximénez Spínola eran los jereces elegidos para sentarse a la mesa del presidente Obama, en la que también había un hueco reservado para el tinto ‘Taberner’, de Huerta de Albalá, bodega de Arcos de la Frontera que también elabora ‘Taberner Nº1’, con el que los propietarios del local pensaban obsequiar al mandatario estadounidense por su visita.

Eso que se perdió Obama y… eso que se perdieron los vinos de Jerez y de la provincia gaditana, porque habría sido un escaparate perfecto para impulsar estos caldos en Estados Unidos. Habrá que esperar a que vuelva.