En su primera previsión publicada esta semana, desde el Copa y la Cogeca prevén que la cosecha de cereales y oleaginosas de la UE-27 aumente en un 1,6% y un 8,9% respectivamente. Por lo que concierne a los cereales, este ligero incremento es como consecuencia de un aumento de las superficies (52,10 millones de hectáreas +0,7%) y de unas perspectivas de rendimiento mejores que en 2020, lo que se contrapone a la cosecha de España en la que, de acuerdo a sus primeras estimaciones, se vería reducida en un 18%.

Jean-François Isambert, Presidente del Grupo de Trabajo de Cereales, comentó: «Estas perspectivas positivas para los cereales deberían permitir la reposición de las existencias finales de la UE-27 para 2021/2022. Estas buenas cifras no se reflejarán necesariamente en la cuenta de resultados de los agricultores, ya que nos enfrentamos a un aumento de los costes de producción».

En el caso del trigo, el inicio de la cosecha se retrasará más de una semana debido a las bajas temperaturas primaverales y al exceso de humedad de las últimas semanas, que han frenado el desarrollo de las plantas. La cosecha de trigo blando podría alcanzar los 130 millones de toneladas (+7%), mientras que la producción de cereales de primavera se prevé a la baja -5,4% para la cebada, -4,9% para la avena, -4% para el centeno y -0,8% para el maíz, debido a la disminución de las superficies, compensada por un aumento de la superficie total de trigo (+4,7%).

Hay que destacar que el precio de los fertilizantes es más alto en Europa que en el resto del mundo debido a la protección que suponen los derechos de aduana y las medidas antidumping, que cuestan a los agricultores europeos 1.600 millones de euros al año. Si a esto se añadieran los mecanismos de ajuste en frontera del carbono, el precio de los fertilizantes se dispararía, aumentando aún más el coste de la producción agrícola en Europa, al tiempo que haría más competitivo y atractivo el uso de alimentos importados.

LOS AGRICULTORES NO DISPONEN DE HERRAMIENTAS EFICACES PARA PROTEGER LA COLZA CONTRA LAS PLAGAS 

Por su parte, se prevé que la cosecha de oleaginosas tenga un incremento superior al de la cosecha de cereales y aumente un 8,9% (30,12 millones de toneladas), a pesar de un descenso del 1,3% en las superficies, pero aún no se han confirmado las mejores perspectivas de rendimiento. La cosecha de colza alcanzará los 16,75 millones de toneladas (+2,7%), mientras que la producción de girasol aumentará considerablemente hasta superar los 10 millones de toneladas (+17,4%) y la de soja hasta casi 3 millones de toneladas (+20,2%).

Pedro Gallardo, Presidente del Grupo de Trabajo de Oleaginosas y Proteaginosas, comentó: «La superficie de colza de la UE-27 se sitúa en 5,33 millones de hectáreas, lo que supone un descenso significativo (-7,6%) con respecto a la media recortada de cinco años (5,77 millones de hectáreas. Los agricultores necesitan las semillas oleaginosas para alargar la rotación de los cereales, pero ya no disponen de suficientes herramientas eficaces para proteger la colza contra las plagas. Sin un conjunto de herramientas seguras y eficaces a mano, especialmente cuando los agricultores ya utilizan niveles bajos de plaguicidas, está científicamente demostrado que los rendimientos se reducirán y, por tanto, la seguridad alimentaria en el futuro se verá amenazada».

El Copa y la Cogeca piden que se aceleren los procedimientos para introducir en el mercado nuevas soluciones tecnológicas eficaces, como nuevos productos fitosanitarios, soluciones de biocontrol y variedades de mayor rendimiento, y que se disponga de alternativas antes de prohibir las herramientas existentes de eficacia probada.