El sector cerealista mediterráneo afronta importantes desafíos derivados del cambio climático, el aumento de los costes de producción y la necesidad de reducir su impacto ambiental. En este contexto, el proyecto LIFE Innocereal EU, cofinanciado por el programa LIFE de la Unión Europea, está demostrando que es posible avanzar hacia una producción de cereales más rentable y sostenible.
Coordinado por la Universidad de Córdoba desde 2022, el proyecto reúne a investigadores, agricultores, cooperativas y empresas tecnológicas de España, Portugal, Italia, Grecia y Francia. Entre sus socios se encuentran Agrifood Comunicación, IFAPA, la Asociación Española de Técnicos Cerealistas (AETC), la Federación Europea de Agricultura de Conservación (ECAF), xFarm Technologies y la Asociación Española Agricultura de Conservación Suelos Vivos (AEACSV).
LIFE Innocereal EU se articula en torno a dos grandes pilares: la Agricultura de Conservación y la digitalización. La aplicación de prácticas como la reducción del laboreo, el mantenimiento de cubiertas vegetales y la diversificación de cultivos está permitiendo mejorar la fertilidad del suelo, incrementar su capacidad de retención de agua y favorecer el secuestro de carbono.
Los resultados obtenidos hasta el momento reflejan además un impacto directo sobre la productividad y la rentabilidad de las explotaciones. Los ensayos han registrado incrementos en el carbono orgánico del suelo, mejoras en la biodiversidad y aumentos medios del rendimiento del 17,2%, que alcanzan hasta el 30% en algunas zonas piloto, junto con una reducción superior al 10% de los costes de producción.
La digitalización constituye otro de los elementos diferenciales de LIFE Innocereal EU. A través de imágenes satelitales Sentinel-2, algoritmos avanzados y herramientas integradas en la plataforma de xFarm Technologies, los agricultores pueden recibir alertas tempranas sobre posibles problemas en los cultivos y disponer de información que facilita una gestión más eficiente de los recursos y una toma de decisiones más precisa.
DEL CAMPO AL CONSUMIDOR
El proyecto también está trabajando para que el valor generado por estas prácticas sostenibles pueda trasladarse a lo largo de toda la cadena alimentaria. Para ello, LIFE Innocereal EU ha impulsado una certificación de cereales bajos en carbono y la etiqueta de sostenibilidad “Innocereal EU”, destinadas a identificar productos elaborados a partir de cereales producidos bajo determinados criterios de sostenibilidad.
El objetivo es que alimentos como pan, pasta o cerveza puedan incorporar esta identificación y que el consumidor pueda reconocer el esfuerzo ambiental realizado desde el campo. Al mismo tiempo, el sistema busca contribuir a generar valor añadido para los agricultores, vinculando las prácticas sostenibles desarrolladas en las explotaciones con una diferenciación del producto en el mercado. Toda la información sobre la certificación y la etiqueta está disponible en el apartado de material divulgativo de LIFE Innocereal EU.
Este enfoque ha despertado también el interés de las instituciones europeas. La agencia ejecutiva CINEA, dependiente de la Comisión Europea, ha destacado el proyecto como un ejemplo de referencia en ámbitos como la digitalización agrícola, la reducción de emisiones y la certificación sostenible, poniendo de relieve asimismo su potencial de replicación en otros territorios europeos.
UN MODELO CON VOCACIÓN EUROPEA
Precisamente, la capacidad de trasladar estas soluciones a otros territorios constituye uno de los principales objetivos de LIFE Innocereal EU. Lo que comenzó como una experiencia piloto desarrollada en diferentes regiones mediterráneas aspira a convertirse en un modelo replicable en otras zonas agrícolas de Europa con condiciones y retos similares.
En un momento en el que el sector agrario se enfrenta a una presión creciente por la incertidumbre climática, los costes de producción y las exigencias medioambientales, LIFE Innocereal EU aporta resultados medibles y soluciones aplicables en el campo.
Mejorar el rendimiento, reducir costes, disminuir el impacto ambiental, favorecer la salud del suelo y utilizar herramientas digitales para anticiparse a posibles problemas son objetivos que el proyecto está abordando de manera conjunta. Los resultados obtenidos hasta el momento permiten continuar ampliando el trabajo desarrollado en las distintas regiones participantes y avanzar hacia una agricultura cerealista mediterránea más eficiente y resiliente.
El proyecto cuenta, además, con la colaboración de diversos beneficiarios asociados: Cooperativas Agro-alimentarias de España U de Coop Sociedad Cooperativa (CAE), Heineken España S.A. (Heineken-Hesa), Productos Alimenticios Gallo S.L. (Gallo), Cuétara S.L.U. (Cuétara), Limagrain Ibérica S.A., Artadi Alimentación S.L. (Okin), M. Ferreira & Filhas Lda (Pão de Gimonde), Sipcam Iberia S.L. (Sipcam), Antonio Tarazona S.L.U. (Tarazona), Harinas Polo S.A. (Harinas Polo), Monbake Grupo Empresarial S.A.U. e Intermalta S.A.



