Federación de Asociaciones Unidas Por la Naturaleza y los Animales  (FAUNA)

El Consejo de Ministros ya ha comenzado a tramitar el Anteproyecto de la Ley de Protección Animal,  quedándole por delante un largo camino de informes, consultas, enmiendas y votaciones.

Sin embargo, es un buen momento para recordar los aspectos más polémicos de un Anteproyecto rechazado por las sociedades científicas españolas, los colegios veterinarios, las federaciones cinológicas, felinas, de avicultura, acuariofilia, terrariofilia, cetrería y de caza. Un proyecto que tan solo parece ser avalado por las organizaciones del entorno de los derechos animales, más conocidos como animalistas o antiespecistas. Un anteproyecto que cuenta con el dudoso honor de haber recibido una carta de rechazo firmada por más de 800 científicos. Una ley que en su exposición de motivos ya niega ser de bienestar animal, sino de luchar por su “dignidad”:

“El principal objetivo de esta Ley no es tanto el garantizar el bienestar de los animales evaluando las condiciones que se le ofrecen, sino el regular el reconocimiento y la protección de la dignidad de  los animales por parte de la sociedad. Por tanto, no regula a los animales como un elemento más dentro de nuestra actividad económica a los que se deban unas condiciones por su capacidad de sentir, sino que regula nuestro comportamiento hacia ellos como seres vivos dentro de nuestro entorno de convivencia”.

El texto presentado está enfocado al “bienestar” de gatos, perros y caballos, provocando situaciones realmente absurdas para otras especies, cuyo objetivo final es protegerlas por medio de su desaparición. La confusión consciente provocada de la utilización de la palabra “animal” lleva a imponer sanciones de entre 100.000 y 600.000 euros por matar intencionadamente “un animal”, ya sean mosquitos, ratas o gusanos intestinales.

¿Cuáles son los aspectos más polémicos de esta ley?

  • La falta de criterios científicos en su redacción, inspirada en los dogmas del animalismo y en las directrices del lobby europeo “Eurogroup for Animals”, que engloba a multitud de entidades  de derechos animales, entre ellas Anima Naturalis, de la que el Director General Sergio García Torres fue coordinador en Madrid.
  • Se crean hasta 7 organismos diferentes de dudosa utilidad.
  • Prohibición y sus derivados aparece hasta 35 veces en el texto. Sus prohibiciones más sonadas son la prohibición de venta en tiendas de animales; la prohibición de la cría a particulares (incluyendo animales como conejos, canarios o periquitos, no solo gatos y perros); la cría de animales alóctonos (no nativos, es decir casi todos, acabando con la avicultura, la acuariofilia y la terrariofilia).
  • Se crea el “listado positivo”, una reivindicación del lobby animalista “Eurogroup for Animals” que fue ya implantada en Holanda en 2015 y derogada en 2017 por los tribunales. Una prohibición de todas las especies de animales, excepto una lista elaborada por un comité, con criterios que sin duda prohibirían la inclusión de animales como el gato doméstico.
  • Impone el marcaje obligatorio de todos los animales. Hasta pequeños animales que deberán sufrir la implantación obligatoria de chips. No solamente perros o gatos.
  • Esterilización forzosa de todos los animales que sean vendidos o regalados. No solamente perros y gatos. Tortugas, aves, hamsters,… todos estos pequeños animales deberán ser sometidos a peligrosas cirugías.
  • Prohibición de mostrar violencia con animales en medios audiovisuales. Se acabaron los documentales y se abre la censura al cine y a la televisión. También se prohíbe su uso en la publicidad.

Con la excusa de acabar con el maltrato, se va a acabar con los animales legales en España, ya que no van a dejar de reproducirse, creando una gigantesca bolsa de ilegalidad imposible de gestionar. Por ejemplo, muchos reptiles son capaces de producir huevos fértiles hasta cinco años después de su último apareamiento, y algunas especies son capaces de reproducirse sin macho.

Limitar hasta hacer casi imposible la cría en cautividad de aves o reptiles perjudicaría a más de un millón de españoles, “no sólo tendría un fuerte impacto económico y social en nuestro país, sino que además supondría un grave paso atrás para la conservación global de las aves”, apuntaban los científicos de Doñana.

La Federación de Asociaciones Unidas Por la Naturaleza y los Animales  (FAUNA) se une de nuevo a las voces que reclaman la retirada de este Anteproyecto para comenzar a  trabajar en una nueva propuesta nítidamente centrada en animales domésticos de compañía, y hacerlo contando con el apoyo crítico de todos los sectores implicados.

Paso previo de su convalidación en el parlamento como ley y su aprobación definitiva, ahora comienza en el parlamento su discusión y presentación de enmiendas por parte de los grupos, después al senado y otra vez devuelta al congreso, aun le queda un largo recorrido.