Hasta hace unas semanas en el Marco de Jerez se daba por seguro que la meteorología de la pasada primavera iba a pasar factura en forma de descenso de volumen cosechado: se calculaba que entre un 10 y un 15% menos. No en vano llovió mal y a destiempo. Sin embargo, la previsión se ha visto empeorada desde finales del pasado mes de julio cuando los temporales de levante se han ido sucediendo uno tras otro sin apenas dejar respiro.

Francisco Guerrero, presidente de los viñistas de Asevi-Asaja apunta ya que la merma puede alcanzar incluso el 20%. Es decir, la vendimia apenas rozaría los 60 millones de kilos de uva frente a los 72 del año pasado, según recoge M. M. en diariodejerez.es.

Las primeras referencias que le han llegado a Francisco Guerrero no son precisamente halagüeñas: «Esta misma mañana un viticultor de uva chardonnay, que madura mucho antes, ya me ha comentado que ha perdido un 20% de cosecha respecto a 2015».

La culpa de todo, dice, la tiene el levante. «Si a las personas y nos tiene reventados, ¿qué no hará ese viento con una planta en mitad del campo?», resume.