Les Corts Valencianes han instado al Consell a que exija al Gobierno de España, en atención a una solicitud de La Unió de Llauradors, a rebajar el IVA del vino del 21% actual al 10%. La proposición no de ley ha sido presentada por el PSPV-PSOE y ha contado con el apoyo de los grupos parlamentarios de Compromís y Podemos. PP y Ciudadanos se abstuvieron.

Los argumentos de LA UNIÓ para demandar la rebaja del IVA del vino se fundamentan en la normativa existente al respecto. En el apartado e), del artículo 2 de la Ley 24/2003 de la Viña y el Vino, se indica que el vino es el alimento natural obtenido exclusivamente por fermentación alcohólica, total o parcial, de uva fresca, estrujada o no, o de mosto o uva. Es decir, se considera al vino como un alimento y sin embargo los impuestos que se aplican al vino no son como alimento, sino como bebida alcohólica. Por tanto, el IVA del vino debería establecerse dentro de los casos susceptibles de tener un tipo de IVA reducido, actualmente del 10%, al tratarse de un alimento y no una bebida alcohólica y así es como se ha planteado la propuesta de resolución que “insta al Consell a exigir al Gobierno de España la reducción del IVA español al 10%”.

Los viticultores valencianos y españoles también han sufrido la crisis, como todos los demás sectores agroalimentarios, pero además hay que sumarle el IVA impositivo del 21%, por lo que aumenta el precio del producto al consumidor y se frena así su venta.

El sector vitivinícola es uno de los subsectores más importantes del agro valenciano con una penetración tal que es clave para la economía de las zonas productoras por la generación de riqueza (económica, social, medioambiental, etc.) que implica. Hay más de 68.000 hectáreas en la Comunitat Valenciana, siendo la segunda comunidad tras Castilla-La Mancha a nivel estatal por extensión de cultivo.

El consumo de vino per cápita en el Estado español ha ido reduciéndose paulatinamente, pasando de 10,90 litros en 2004 a 8,88 litros en 2015, es decir, una disminución del 18,53% del consumo en una década. Los últimos datos hablan ahora de una subida hasta los 9,8 litros que habría que consolidar. Esta reducción del consumo per cápita es aún superior en la Comunitat Valenciana, concretamente del 27%, tras pasar de 9,74 litros a únicamente 7,11 litros.

Esta bajada generalizada del consumo de vino influye negativamente en la rentabilidad de los agricultores y por tanto en la competitividad de sus explotaciones y, finalmente, en su renta. Afecta de forma directa también a la distribución de la riqueza que afecta a las zonas rurales.

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