Unión de Uniones denuncia el alto coste de riego que, unido a la falta de lluvias, puede hacer que se mermen las cosechas en un gran porcentaje si no se resuelve la situación. Además, advierten de las consecuencias en la ganadería, reflejada en una idea muy clara: «Las vacas ya no caminan, esperan la comida porque no hay donde buscar».

Unión de Uniones destaca concretamente la situación de Extremadura y Andalucía donde a la sequía meteorológica se le une la sequía hidráulica, poniendo en jaque a amplias comunidades de regantes y el empleo en muchas cooperativas que viven de frutas y hortalizas de estas regiones.

Desde Extremadura se pone de manifiesto que se están quedando 60.000 has sin regar en la Comunidad de Regantes de Orellana, echando a perder cultivos de tomate, melocotón o ciruelo que tanto empleo generan.

«Si acaba lloviendo, se pueden salvar los cereales y los pastos, pero la llave para resolver el problema hidráulico lo tiene el Gobierno, que puede intervenir desde ya y no lo hace», indican desde la Unión de Extremadura, que va a manifestarse el próximo 22 de febrero precisamente por este tema.

En Andalucía se está produciendo un 30-40% menos de precipitaciones y en la zona del Bajo Guadalquivir no se dispone de riego del canal del Bajo Guadalquivir, provocando una merma de floración y cuajado de frutos, si bien, la persistencia de esta situación puede derivar en la pérdida total de cosecha.

En general, en la región andaluza, la escasez o falta de precipitaciones está produciendo un desarrollo irregular de los cultivos de cereal. Habiéndose producido una falta de ahijamiento, se obtendrá una menor producción, mientras que los cultivos hortícolas de invierno, directamente, debido a su gran demanda de agua de riego, no se han sembrado.

En la Comunidad Valenciana, si bien la sequía es menor, la situación se repite. Los altos costes de riego por el aumento del precio de la luz unido a la falta de lluvias hacen que no aumenten los calibres de la fruta y se den más plagas con el incremento de tratamientos fitosanitarios.

EN LAS ZONAS DE SECANO, LA ESCASEZ DE PRECIPITACIONES ESTÁ PROVOCANDO LA NO NASCENCIA DE CEREAL Y LA MENOR DISPONIBILIDAD DE PASTOS PARA PRIMAVERA

En las zonas de secano, la escasez de precipitaciones está provocando la no nascencia de cereal y la menor disponibilidad de pastos para primavera. Con lo que respecta a frutales y almendros, ya en flor, se corre el riesgo de pérdida de cosecha si a finales de febrero o principios de marzo viene una helada.

Algo similar también sucede en Cataluña, donde se teme que los cereales de secano no lleguen a la cosecha.

La situación también es complicada en Castilla – La Mancha. En esta comunidad se llevan arrastrando ya años de sequía desde 2013, con pozos más secos que nunca y teniendo que llevar el agua con cubas.

Además de la mala brotación en leñoso donde no ha llovido durante el otoño, se está agravando la plaga de conejos, jabalíes y corzos ya que, a falta de alimento, arrasan los cultivos de cereales y de leñoso.

En Castilla y León describen la situación como dramática si no llueve en los próximos 15 días, tanto que, muchos se estarían planteando no sembrar en regadío con los pantanos a un tercio del volumen de su capacidad y con los costes de producción tan altos.

«LAS VACAS YA NO CAMINAN. SE ECHAN DESPUÉS DE COMER Y ESPERAN AL DÍA SIGUIENTE»

La sequía no solo preocupa a la afectación que puede tener en los cultivos de secano, también tiene un fuerte impacto en la ganadería, generalizado en todas las CC.AA, destacando Cataluña, con una disminución de los pastos de montaña.

La ausencia de lluvias repercute directamente, provocando que los animales tengan cada vez menos que comer y se tenga que recurrir al pienso industrial que no para de subir de precio.

En este sentido, los ganaderos llevan ya tiempo denunciando un aumento desmesurado del coste de los piensos que provoca el encarecimiento de la actividad ganadera, ya que esto no se consigue repercutir en precios.

«Ya no se sacan las ovejas a pastar porque no hay donde llevarlas a comer. Las vacas ya no caminan, simplemente, se echan después de comer y esperan a que al día siguiente se les lleve la comida porque no hay donde buscar», lamentan.

PIDEN A PLANAS UN REPARTO DEL AGUA MÁS JUSTO Y MEDIDAS FISCALES PARA ABORDAR LOS ALTOS COSTES

Unión de Uniones agradece que Planas se haga cargo de la situación que atraviesa el sector, pero insta a que, además de invitar a Bruselas a que interceda a través de aumento del anticipo de pagos directos o la creación de fondos de desarrollo rural, ponga en marcha medidas a nivel estatal que puedan ayudar a revertir la situación.

La organización pide que el Ministerio ponga cartas en el asunto en lo relacionado con la política de riego actual de modo que se haga un reparto más justo del agua y no se queden zonas productoras sin atender.

En este sentido, solicita que ENESA y AGROSEGURO extiendan la indemnización a cultivos de riego que verán mermadas sus producciones a causa de una política de agua que no funciona ni obedece a las necesidades reales del campo.

Asimismo pide aplicación de beneficios fiscales de tal modo que se puede paliar el fuerte aumento de los costes de riego y otros de producción que estarían poniendo en peligro la subsistencia de economías familiares que viven exclusivamente de la agricultura y la ganadería.