Las 300 plantas de biogás instaladas en España podrían generar 2,7 millones de toneladas anuales de fertilizantes orgánicos mediante el tratamiento propuesto en el proyecto “Life in Brief”, coordinado por el Instituto Tecnológico AIDIMME, en el que se plantea un nuevo modelo integrado de gestión de bio-residuos y lodos de depuración para su transformación en energía renovable y fertilizantes de alto valor añadido.

Esta iniciativa europea, en la que participan las empresas Ludan Renewable Energy, Compo Experts, Forners y Aema, ha desarrollado un proceso de transformación de dicho digestato que permite obtener fertilizantes de alto valor añadido para uso agrícola y urbano, cerrando así el ciclo de la economía circular dentro de la hoja de ruta para una Europa eficiente en el uso de recursos.
Menos contaminación y más energía
Los residuos orgánicos y lodos generados por las industrias se transforman en las plantas de biogás en energía renovable y un producto con alto potencial fertilizante como es el digestato. No obstante, el vertido directo de este material puede suponer un riesgo medioambiental, asumiendo las plantas de biogás un alto sobrecoste para cumplir una legislación que prevé sanciones por exceso de nitratos, metales pesados, o patógenos.

Dichos fertilizantes han sido testados tanto en cultivos agrícolas como en césped de zonas urbanas y de ocio, alcanzando el éxito perseguido. De este modo, las mediciones y analíticas sobre la brotación, vigor, hojas, tierra, agua, y otros factores, han conseguido la validación agronómica. Además, el uso de estos abonos reduciría el consumo de otros productos minerales convencionales de origen no renovable.

Financiado por la Unión Europea (Life14-ENV/ES/000427), la iniciativa “Life in Brief” propone un nuevo modelo de negocio para estas instalaciones que minimiza el consumo de los fertilizantes de origen fósiles, favorece la reducción de la huella de carbono, y aporta tecnología en procesos para la integración y fortalecimiento de la economía circular.
El programa Life de la Unión Europea da cobertura a las iniciativas que proyecten un cambio significativo en la gestión de procesos que posibiliten eliminar o minimizar el impacto contaminante e incrementar la protección sobre el medio natural en todos los ámbitos, desde la agricultura a la industria y los propios espacios urbanos, el propio medioambiente, sus ecosistemas y las especies que allí habitan.






































