Las pérdidas en el campo extremeño por la falta de lluvias y las altas temperaturas pueden superar a día de hoy los 300 millones de euros, según calcula COAG Extremadura, que ha reclamado a la Junta y al Ministerio de Agricultura ayudas suficientes para paliar esta situación.

En una nota de prensa, ha recordado que ya el pasado 17 de abril advirtió de que la falta de lluvias y las elevadas temperaturas están causando «verdaderos estragos» al campo extremeño. Unas pérdidas en el campo que afectan a los cereales de secano y ganadería extensiva por los sobrecostes en la alimentación del ganado, debido al agotamiento de los pastos, y que «siguen aumentando».

En el cereal, ha asegurado, las pérdidas están en más del 80% y de persistir esta falta de lluvias, se incrementarían y se extenderían a los cultivos de olivar y viñedo de secano que es la mayoría en Extremadura.

«La próxima cosecha se verá muy mermada sobre todo en todo el viñedo de secano», advierte COAG

En este momento, este último cultivo «ya va dando síntomas de padecer la escasez de lluvias», pues a pesar de estar el cultivo en pleno desarrollo vegetativo, las plantas «no crecen con normalidad».

«La próxima cosecha se verá muy mermada sobre todo en todo el viñedo de secano», ha señalado COAG Coordinadora Agraria de Extremadura, que ha demandado que «se actué con la máxima urgencia para poner en riego esas 15.000 hectáreas en Tierra de Barros».

La organización ha lamentado que, ante esta «dramática situación» del campo extremeño que se extiende con la «misma crudeza» a varias comunidades, las administraciones «solo echan balones fuera, con esta bonita frase: Que lo que es asegurable, no es indemnizable».

Una frase que no comparten ya que «los seguros no son toda la solución», puesto que «en muchos cultivos su índice de aseguramiento es mínimo» debido a que cuando el agricultor paga el seguro, «si tiene siniestro no le compensan las pérdidas».

«Por eso se explica el bajo nivel de aseguramiento en cereales de secano, olivar y cereza», ha precisado.

Desde la organización agraria han afirmado que aunque llueva, esta situación «ya no tiene solución», pues «solo puede suceder si esta lluvia viene acompañada de granizo como ocurrió el pasado viernes en el Valle del Jerte, provocando enormes pérdidas».

Por todo ello, ha reclamado a la Junta de Extremadura y al Ministerio de Agricultura ayudas suficientes para paliar esta situación y que «se dejen de las viejas formas caducas y trasnochadas que no solucionan el verdadero problema».