Las organizaciones agrarias  ASAJACOAG y UPA han valorado que el Parlamento Europeo (PE) apoye prolongar en 2021 las medidas de apoyo al sector del vino para hacer frente a los efectos de la pandemia y a los aranceles de EE.UU., pero aún así creen que falta financiación adicional para superar la situación.

Para Asaja, la acción de Bruselas está «muy bien» pero hay que ir «más allá» porque las circunstancias del vino son «pésimas», según ha indicado a Efeagro uno de los encargados de los servicios técnicos de esta asociación, José Ugarrio.

Apoya un «presupuesto adicional» para «atajar la grave crisis» sectorial que apoye al sector para medidas adicionales como la destilación de crisis», ha añadido.

Por otro lado, respecto a la decisión de los países de la UE de prolongar de 2030 a 2045 la autorización de la plantación de viñedos, ha indicado que es normal que «este sistema se vaya prorrogando» para evitar una liberalización que vendría «mucho peor».

LA SITUACIÓN EN 2021 SE VE «AGRAVADA» POR LA EXISTENCIA DE DEMASIADO «STOCK» DEBIDO A MENORES VENTAS

El responsable del sector vitivinícola de COAG, Joaquín Vizcaíno, ve también bien que el PE apoye prolongar las medidas de apoyo en 2021 pero «falta dinero».

Una financiación adicional que reclama principalmente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para «mejorar las medidas de crisis, especialmente la destilación».

Según Vizcaíno, la situación en 2021 se ve «agravada» por la existencia de demasiado «stock» debido a menores ventas por los efectos de la pandemia y a que la última cosecha estuvo algo por encima de la media (se recogieron unos 47 millones de hectolitros).

Respecto a la prórroga en el sistema de autorizaciones de plantación de viñedos, el responsable de COAG está conforme porque supone ampliar esa «seguridad jurídica» frente a una «liberalización total» de la producción.

El responsable del área de vino en UPA, Alejandro García-Gasco, ha considerado -en declaraciones a Efeagro- «totalmente necesario» prolongar las ayudas de cara a 2021 debido a la difícil situación que atraviesa el sector por los efectos de la pandemia, que afronta la disminución del consumo nacional y de las exportaciones como consecuencia del fuerte impacto del covid en la hostelería, su principal canal de ventas.

Sin embargo, ha recordado que esta decisión en realidad lo único que hace es repartir el presupuesto actual del Programa de Apoyo al Sector de Vino (Pasve, dotado con unos 200 millones de euros) entre un mayor número de medidas de apoyo, pero no supone ampliar los fondos.

Es decir, que además de financiar la conversión de viñedos, la inversión en bodegas y las acciones de promoción, ese mismo presupuesto podrá destinarse a medidas de crisis como destilación, almacenamiento o cosecha en verde.

«Desde UPA pedimos tanto a la Comisión Europea como al Gobierno de España que aporten fondos» ha defendido García-Gasco, quien califica de «positivo» extender las autorizaciones de plantación hasta 2045, ya que eso implica que se seguirá regulando esta materia y se impedirá su liberalización, por lo que habrá un «control» de qué superficie se destina a este cultivo.