Las mujeres especializadas en agricultura, ganadería, silvicultura, pesca y veterinaria alcanzaron el pasado año una tasa de empleo del 71,32%, porcentaje superior al de sus compañeros varones (69,81%), según datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Para el conjunto de las personas formadas en agricultura, ganadería, silvicultura, pesca y veterinaria la tasa de empleo se situó en el 70,30%, mientras que la tasa de actividad fue superior y se elevó al 83,83%, muy superior en el caso de las féminas que alcanzaron el 87,33%.

El nivel de formación alcanzado y el sector de estudios de esta formación son factores determinantes de la tasa de actividad y de empleo de la población, según el INE.

El pasado año, la estadística revela que un total de 230.300 personas de 16 y más años tenían alguna formación relacionada con la agricultura, ganadería, silvicultura, pesca y veterinaria, cifra que ascendió a 234.500 en 2015.

En cuanto al desempleo, las tasas de paro más elevadas en personas con estas formaciones ligadas al campo se registraron entre las mujeres, con el 18,33% frente al 15,02% de sus compañeros, por lo que la tasa conjunta alcanzó al 16,14%.

En general, las tasa de paro ascendió al 19,63% (el 18,12% en el caso de los varones y el 21,38% en el de las mujeres) y destacan las cifras más elevadas entre las personas que habían seguido formación general y habilidades personales (con una tasa del 25,26%).