Desde que comenzara la pandemia y se hiciera patente la falta de mascarillas, el mundo rural fue el primero en dar un paso al frente para confeccionar estas mascarillas, en especial de la mano de las organizaciones agrarias de mujeres con AMFAR a la cabeza. Pero ahora, coincidiendo con el inicio de campaña de recogida de fruta de temporada, las empresas que forman la Asociación Española de Fabricantes de Agronutrientes, AEFA, ha dado un paso más y ha comprado para entregar gratuitamente 90.000 euros para la compra de mascarillas que llegarán a más de 100.000 trabajadores del campo.

Con esta iniciativa solidaria, AEFA reconoce el trabajo de miles de agricultores y trabajadores del campo, que a pesar del estado de alarma, continúan trabajando para garantizar el abastecimiento de frutas frescas a la población.

Este material homologado cuya compra y logística de distribución ha sido gestionada a través de TRAGSA, gracias a la mediación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, cuenta con todas las garantías de protección y seguridad marcadas por Sanidad, y será distribuido por Cooperativas Agro-alimentarias de España, vía sus federaciones regionales y cooperativas, a los trabajadores que participan en la recolección de fruta en varias regiones de nuestro país.

La recolección de fruta de hueso se desarrollará en las próximas semanas principalmente en Andalucía, Murcia, Valencia, Extremadura, Aragón y Cataluña.

Las mascarillas serán fabricadas por la Fundación Laboral de Minusválidos Sta. Bárbara, cuyo personal son trabajadores discapacitados físicos, psíquicos y sensoriales que habitualmente confeccionan vestuario laboral bajo la marca FUSBA, y que a raíz de esta crisis sanitaria, ha apostado por fabricar mascarillas para garantizar su suministro donde más se necesiten.

Por su parte, FECIC, junto con ASSOCAT y PRODECA, ha llevado a cabo una iniciativa que ha permitido que un grupo de empresas cárnicas adquieran mascarillas de protección para sus trabajadores a través de una operación realizada por Viveros Borde, una empresa familiar que mantiene relaciones comerciales con empresas chinas.

Esta iniciativa resuelve uno de los problemas con los que se han encontrado las cárnicas durante esta crisis sanitaria por el coronavirus, que es la rotura de stocks de Equipos de Protección Individual (EPIs), y principalmente mascarillas. Habitualmente, todos los trabajadores del sector cárnico ya utilizan equipos de protección, pero con el decreto de alarma, el confinamiento y la incertidumbre sobre la duración de la situación, FECIC y ASSOCAT querían encontrar la manera de disponer de un suministro de mascarillas que permitiera mantener una actividad esencial que permite que llegue a los consumidores la carne de pollo, porcino, ternera, cordero, y también de embutidos.