Las cuatro norias hidráulicas de Abarán serán declaradas bien de interés cultural (BIC) con la categoría de lugar de interés etnográfico cuando termine de incoarse el procedimiento de declaración de esta figura de máxima protección autonómica, informa el Gobierno murciano.

Además de las norias, se incluyen bienes a ellas vinculados, como el azud y la central hidroeléctrica de El Menjú, la acequia principal de Abarán-Mayor de Blanca, la de La Charrara, los muros de piedra seca u hormas, el partidor y el acueducto de la zona de Las Canales y el lavadero y el molino del Parque o de las Pilas.

Están en ambos márgenes del río Segura y constituyen la base del sistema de riego del valle de Ricote, en el que se construyeron azudes para abastecer las acequias y se elevó el agua mediante norias que permitían ir ganando para el cultivo las laderas de los montes, en los que se hacían terrazas sostenidas por hormas.

norias abararan 1Se trata, según declaró la directora general de Bienes Culturales del Gobierno murciano, María Comas, de “un paisaje cultural de gran valor patrimonial que se ha ido generando a lo largo de siglos de explotación agrícola e industrial de la zona y que evidencia cómo durante siglos los murcianos han desarrollado una cultura de ingenio e ingeniería para un uso inteligente del agua”. Por todo ello, añadió, “debe ser preservado para el disfrute de los ciudadanos de la Región y de quienes nos visitan, así como para las generaciones futuras”.

De las cuatro norias y sus acueductos, destaca especialmente la grande, realizada con madera, salvo el eje y los platos, metálicos, a principios del siglo XIX y reconstruida en 1951.

Es una de las de mayor diámetro, con casi 12 metros de altura, 64 palas y 128 cangilones.

La de la Hoya de Don García, de 1818 y sustituida por otra mayor en 1901, tiene 8,1 metros de diámetro, 48 palas y 96 cangilones; la de Candelón, seis metros, y la Ñorica, metálica, cuatro.