El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, aseguraba esta semana que ésta no iba a ser una legislatura continuista con respecto a la anterior. Y los hechos cada vez lo demuestran más, ya que no solo se ha creado una dirección de Bienestar Animal que dependerá del Ministerio de Asuntos Sociales de Pablo Iglesias, sino que cada vez queda más claro que las competencias de Desarrollo Rural pasarán el Ministerio de Transición Ecológica y Reto demográfico.

Una trasvase que ya está provocando enfado y preocupación en toda España, que rechaza el el intercambio de las competencias de Desarrollo Rural, y que está provocando que las primeras CCAA, incluidas las socialistas, muestren su rechazo, aunque lo acepente,m a esta nueva situación.

Este ese el cado del consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente de Aragón, Joaquín Olona, quien ya ha manifestado su malestar porque esto vaya a perjudicar a la financiación del campo.

Pese a que está de acuerdo con los nombramientos y cree que “es el presidente Sánchez el que debe organizar su equipo como estime oportuno”, insiste en la necesidad de que los recursos de la PAC se mantengan y no se desvíen para políticas de medio ambiente y despoblación.

“Estamos hablando de política inversora en materia de agroalimentación y yo defiendo absolutamente que es una competencia que debe estar en Agricultura”, ha subrayado, ya que Desarrollo Rural articula ayudas a los jóvenes, a la modernización de explotaciones y a la industria agraria, que se consideran estructurales de la política agraria.

Por eso el consejero aragonés ha pedido “que el desarrollo de otras políticas que requieren mucha más dotación y recursos no se produzca en detrimento de la PAC, de la misma manera que no tendría sentido que para desarrollar Educación se redujera la financiación en Sanidad”.