Castilla y León ha sido la primera Comunidad Autónoma que ha ‘cifrado’ el coste de las ayudas por la sequía: 145 millones de euros. Que cabe imaginar que debería ser lo que pusiera la Junta o el Gobierno central para ayudar al sector afectado por las pérdidas por la falta de agua, pero no. Es simplemente lo que se pondrá sobre la mesa… para que en su gran mayoría lo paguen los propios agricultores y ganaderos.

Y es que, aunque hay cosas positivas, la mayoría de las partidas que se han presentado (y que son las que impulsa el Gobierno y la mayoría del resto de CCAA) se centran en favorecer préstamos bancarios (que es donde las Administraciones ponen algo de su bolsillo, pero el préstamo hay que pagarlo) y en el adelanto del pago de la PAC (que es un dinero que adelantarán los bancos con el empuje público, pero que no deja de ser dinero que iba a ser propiedad de los afectados).

Eso sí, poner, lo que se dice poner, los políticos no van a poner mucho; pero venderlo, lo venden como si lo pagaran todo. Primero porque no dudan en resaltar su aportación, que en realidad no es tanta ni es, ni mucho menos, a fondo perdido, que sería lo deseable ante una tragedia de estas características con más de medio millón de hectáreas afectadas. Luego porque mienten más que hablan. Y es que siguen asegurando que el adelanto de la PAC podría llegar al 70 o el 80%… cuando el Ministerio ha pedido a la CE que le permita pagar «hasta el 70%». Si pides el 70% no te van a dar el 80, pero queda bien venderlo en las reuniones para que todo el mundo se quede contento.

Pero no todo es malo, en el caso de Castilla y León hay que reconocer que las bonificaciones en el IRPF servirán para ahorrar a los agricultores 19,8 millones de euros este año, mientras que las exenciones de cánones y tarifas de riego alcanzará los 8 millones y la de los servicios agroganaderos unos 2 millones de euros.

Es cierto que todas estas medidas tienen su lado bueno, porque todo lo que permita dar liquidez a las explotaciones es muy positivo. Lo que pasa es que da la sensación de que el mayor beneficiario de la sequía va a ser… la banca. Y ya que van a hacer negocio, por lo menos podían haber cerrado algún detalle con el sector y negociado que con cada adelanto de la PAC o con cada préstamo regalasen una vajilla.