Aunque cada región ha ido ya valorando los efectos, a nivel nacional Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, tras revisar la publicación de la orden de ayudas a la agricultura por la sequía publicada el miércoles 26 en el BOE, critica que, «además de quedarse muy corta y no responde a la magnitud de su impacto, no prioriza al agricultor profesional».

Unión de Uniones, quien ya anticipara en declaraciones durante la Marcha de la Sequía realizada a principios de mes que las ayudas no iban a responder a la magnitud de la crisis que vive el sector, se reafirma en su idea y añade que «no prioriza en su concesión al agricultor profesional, relega determinados cultivos y sectores y zonifica territorialmente su concesión sin atender a las necesidades de dichos territorios».

La organización explica que la Orden de ayudas publicada en el BOE establece apoyos a los agricultores afectados por la sequía y las consecuencias de la guerra en Ucrania por un total de a 357,7 millones de euros. De ellos 268,7 iría a cultivos herbáceos de secano y 81 millones, procedentes de la reserva de crisis comunitaria, el Ministerio los ha destinado específicamente a determinados cultivos leñosos: frutales de pepita, de hueso, cítricos, tropicales y de cáscara.

En el caso de los herbáceos de secano, la ayuda por hectárea máxima a la que se podría optar sería de entre 22,5 y 45 euros por hectárea, en función de si se trata de una afección por sequía media o alta respectivamente. «Estas cantidades, al igual que pasa en el resto de los cultivos, además de quedarse muy corta se quedan muy lejos de las pérdidas que sufrimos», consideran desde la organización.

PLANAS SE OLVIDA DE SECTORES ESTRATÉGICOS COMO EL VIÑEDO O EL OLIVAR

Unión de Uniones considera que «el olvido» de los sectores vitícola y oleícola es otra de las mayores carencias que define la escasa ambición de la Orden publicada. Si bien es cierto que existe margen de actuación por parte de las CCAA para habilitar ayudas, el sector vitivinícola, en muchas zonas productivas se encuentra en una situación productiva límite, en especial en el arco mediterráneo, con una crisis de rentabilidad brutal (COVID, incremento desmesurado de costes de producción, guerra de Ucrania, sequía prolongada) y con el incumplimiento de la Ley para la mejora de la cadena alimentaria en lo referido a precios de la uva.

«El sector vitícola, en zonas importantes productoras, está exhausto: pandemia, cierre de mercados por la guerra, sequía prolongada, pueden suponer la puntilla para que muchos viticultores abandonen su actividad», señalan responsables del sector.

La organización ya alertó hace meses que a medida que otras campañas agrícolas fueran acercándose empezarían a verse nuevos daños y sería necesario adoptar más medidas. Así ha pasado ahora con el sector vitícola y habrá que esperar a ver qué sucede con el olivar.

Ante este escenario, la organización critica que el Ministerio se inhiba a la hora de incrementar el montante de las ayudas con la partida nacional adicional de 162 millones de euros que permite Bruselas y reclama a las CCAA afectadas que también arbitren las ayudas que permitan la continuidad de numerosas explotaciones, también las vitícolas, cuya sostenibilidad productiva, económica y social está en grave riesgo de continuidad.