El mismo día que el ministro Planas daba como casi seguro que la nueva PAC se cerrará el próximo 28 de mayo, la consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, ha defendido desde Andalucía la aplicación de «un periodo de convergencia paulatina» en los pagos de la ayudas de la Política Agraria Común, «que alcance el 85% del valor medio para 2026», tal y como se fijó en la posición del Consejo de Ministros de la Unión Europea. Así lo ha manifestado la titular del ramo durante su intervención por videoconferencia en el Consejo Consultivo de Política Agrícola para Asuntos Comunitarios convocado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Se trata de una cita preparatoria del Consejo de la Unión Europea que se celebra la próxima semana. En la reunión, la consejera, además de esta convergencia paulatina, también ha planteado la necesidad de disponer de «suficiente flexibilidad» en los primeros años de aplicación para evitar la pérdida de fondos de los ecoesquemas, cuyo presupuesto «debe representar como máximo el 20% de los pagos directos». Los denominados ecoesquemas son una de las novedades de la reforma de la PAC y se constituyen como un nuevo régimen de pago para promover la protección del medio ambiente y el clima mediante el presupuesto del primer pilar.

Crespo ha recordado que los pagos del ecoesquema se deben calcular de forma similar al actual pago verde, que es totalmente compatible con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), y en base a la regionalización del pago básico, como un porcentaje del valor individual de cada agricultor o, en su defecto, de los pagos medios en cada región.

Del mismo modo, la consejera ha considerado interesante contar también con mayor flexibilidad en la aplicación del capping, la degresividad y los pagos redistributivos, de forma que se tenga en cuenta la generación y el mantenimiento de empleo en todo momento.

La fase de negociación del nuevo Plan Estratégico Nacional de la Política Agraria Común (PAC) afecta en gran medida a Andalucía. El sector agroindustrial tiene un gran peso en la Comunidad Autónoma andaluza, ya que representa el 12% del Producto Interior Bruto (PIB). El actual modelo agrario andaluz ha evitado que se despueble en exceso este territorio, que es una potencia a nivel nacional y europeo, capaz de exportar productos de primera calidad por un valor de 11.500 millones de euros anuales.