Murcia, una de las zonas de España más importante de producción de flor, sufre los daños  colaterales del coronavirus provocando pérdidas millonarias a los productores de toda la Región, especialmente en las localidades de Canara (Cehegín) y Puerto Lumbreras, llegando según COAG Murcia a provocar que los productores del sector de las flores murcianos se vean abocados a destruir y tirar sus producciones.

En los meses de marzo, abril y mayo se concentran muchas de las fechas más importantes del mercado de la flor: Día del Padre, las Fallas, Semana Santa, bando de la huerta etc.., y esto hace que los agricultores planifiquen sus producciones para estas festividades, siendo la anulación de las Fallas, el primer elemento que ha provocado el hundimiento de la actividad debido a las devoluciones y cancelaciones de los pedidos de flores.

Por los acontecimientos que día a día se están produciendo, ya se estaba  notando el efecto en los mercados, dado que el consumidor, especialmente en Madrid, había reducido el consumo.

La sectorial de flor de COAG de Murcia, dentro de los mecanismos que pondrá el Gobierno en funcionamiento, solicita unas ayudas específicas para los autónomos productores de flor, IVA al 4%, préstamos 0%, condonación seguridad social, reducción de impuestos etc…, sin olvidarse que se tenga en cuenta que, para aquellos productores con seguro agrario, se tenga en cuenta esta situación excepcional para que se indemnice ro los daños económicos sufrido, como ocurre cuando existen otras excepcionalidades climáticas.

Cinco millones de pérdidas en el sector solo por la suspensión de las Fallas

El sector de las flores estima unas pérdidas de 5 millones de euros por el aplazamiento de las Fallas debido a la epidemia de coronavirus, según han asegurado este miércoles la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) y la Asociación Profesional de Flores, Plantas y Tecnología Hortícola de la Comunidad Valenciana (Asfplant).

Estas entidades reclaman en un comunicado que las administraciones pongan en marcha medidas que permitan compensar al sector de las flores por «el grave impacto económico que va a sufrir».

Según una primera estimación de urgencia efectuada por el colectivo de floricultores, mayoristas y floristas, las pérdidas totales ocasionadas por «la súbita cancelación de los pedidos ascienden a 5 millones de euros».

Ese cálculo tiene en cuenta los más de 200.000 ramos de flores, sobre todo de claveles, que se van a dejar de vender para su empleo en las ofrendas y actos falleros de Valencia y otras localidades que celebran las Fallas.