La asociación AGAMA Bajo Guadalquivir, organización integrada en Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, llama a la atención de la Consejería andaluza de Agricultura y la apremia a que rebaje las condiciones de producciones exigibles para el cobro de las ayudas asociadas al cultivo del algodón porque muchos agricultores puede que no lleguen al mínimo exigido para el cobro de la PAC.

Desde AGAMA, en escrito dirigido a la propia consejera, se alerta una vez más, de la situación crítica que vive el campo andaluz y en particular el Bajo Guadalquivir, donde la multitud de factores intervinientes en las campañas de diferentes cultivos han propiciado situaciones finales de mermas importantes en las producciones, que en ocasiones incluso dejan de existir.

MUCHOS AGRICULTORES PUEDEN QUE ESTA CAMPAÑA NO LLEGUEN EL MÍNIMO EXIGIDO PARA EL COBRO DE LA PAC

De otra parte el sector ha incurrido en un marco coyuntural de precios de insumos que llegan a multiplicar hasta por cuatro respecto a campañas precedentes.

En especial en el cultivo del algodón, cultivo de vital importancia en el Bajo Guadalquivir, con las producciones que se están aventurando desde las distintas asociaciones de producción integrada y gabinetes de servicios técnicos que realizan el seguimiento de los cultivos, pueden ser muchos los agricultores (familias) que no lleguen a las producciones mínimas exigidas para optar al cobro de la ayuda específica de la PAC al cultivo, con el consiguiente extremo perjuicio económico para dichas familias.

AGAMA hace incidencia en que el Bajo Guadalquivir en una zona de explotaciones profesionales y familiares, que en multitud de casos viven exclusivamente de su labor agrícola y donde la economía generada revierte en el resto de la sociedad de la zona. Esto supone que un mal año económico agrícola provoca afecciones en el resto de sectores económicos, y un año como éste puede suponer un verdadero varapalo para la economía de sus pueblos.

Ante esta situación, y encontrándonos ya en la encrucijada del final de campaña de cultivo, y donde ya tenemos todas las cartas sobre la mesa, desde AGAMA Bajo Guadalquivir se aprecia imperiosamente necesario que la Administración «tome el asunto en consideración y modifique las condiciones de producción exigibles para el cobro de la ayuda al cultivo del algodón de forma inmediata, y evite provocar más perjuicios a un sector de vital importancia en nuestra zona».

Igualmente hace la apreciación de que estos mismos agricultores se verán obligados a realizar unos cultivos de enmienda, para la mejora de sus tierras, sin contar con la seguridad de tener agua de riego que garantice la nascencia de los mismos, por lo que sugiere la flexibilización de las obligaciones comprometidas por los agricultores.