ASAJA-Almería apunta, una vez finalizada la vendimia, una reducción de producción de alrededor el 20% respecto al año anterior. La sequía es el principal motivo de esta caída en la cosecha de vino que no alcanza el millón de litros, y cuyo 80% se concentra en la comarca vitivinícola de Laujar.

Si bien se apunta a que un año más la calidad de la uva sigue siendo excepcional, debido a la ausencia de exceso de humedad y a que las temperaturas han permitido una correcta maduración de la uva a la que han faltado lluvias durante la primavera que favorecieran que las cepas produjeran una mayor cantidad de fruto. Tal y como afirma la enóloga de Bodegas Bosquet, Virginia Bosquet, «las noches frescas y las temperaturas diurnas han favorecido la maduración en nuestra comarca, que además se ha visto beneficiada por la ausencia de fitopatologías o daños por heladas o granizo como ha ocurrido en otras zonas».

ASAJA señala además, que esta reducción se ha producido también en otras zonas productoras, lo que provoca que la cosecha de vino nacional se sitúe entre los 38-39 millones de hectólitros, cifra incluso inferior a la de las primeras estimaciones realizadas en verano y que supone un 20% menos que la del año pasado y un 11,5% menos que la media de las últimas 4 cosechas.

La bajada de producción se produce por las incidencias climáticas ocurridas en las zonas con mayor superficie vitícola como son  Castilla-La Mancha, donde  la merma se ha estimado en  un 28 % respecto la campaña pasada, y  Extremadura, con un 20 % menos de producción respecto  a los 2,8 millones de la última vendimia. Esto se debe a los efectos causados por Filomena, a los que debemos sumar los provocados por las heladas de primavera y los daños por pedrisco.

Igualmente ocurre con la cosecha de vino europea que es inferior a la media de los últimos 5 años, ya que en grandes productores como Francia (con casi un 30% menos) o Italia la producción también se ha visto reducida a consecuencia de las heladas.

Por otro lado, en lo que respecta al mercado, desde ASAJA señalamos que los bodegueros de la provincia destacan la mejoría en la comercialización y consumo respecto a la situación derivada de la pandemia, tras la reactivación de hostelería y eventos.

PROTECCIÓN ANTE UNA CLIMATOLOGÍA CADA VEZ MÁS DETERMINANTE

Una vez finalizada la vendimia son muchos los meses que los viticultores tienen por delante para preparar la próxima cosecha, y especialmente están siendo determinantes factores climáticos como el pedrisco, que es uno de los que mayores daños ocasiona cada año a este sector. De hecho en lo que llevamos de 2021 el sector de la uva de vino es uno de los más afectados por heladas y granizo causando daños a 152.751 hectáreas.

Por ello desde ASAJA queremos recordar que en estos momentos y hasta el 20 de diciembre está abierto el plazo de contratación del seguro de otoño para uva de vino. “Supone un riesgo importante dejar las cepas y la producción sin proteger ante fenómenos como el granizo, o las heladas, ya que aunque nos encontremos en situación de sequía y las previsiones indiquen que nos vamos a encontrar con un otoño seco, las granizadas son cada vez más fuertes e imprevisibles”, recuerdan desde el departamento de seguros agrarios de ASAJA-Almería.