El Gobierno de La Rioja, a través del Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR), va a desarrollar un estudio pionero para conocer los efectos terapéuticos del azafrán ecológico en pacientes con infección aguda por COVID-19. Para proceder a su puesta en marcha, se seleccionará a 30 pacientes que requieran de ingreso hospitalario en el San Pedro como consecuencia de dicha enfermedad.

El azafrán (Crocus sativus L.) es una de las hierbas culinarias que presenta numerosos usos como conservante, colorante, ingrediente alimentario, farmacéutico y como medicamento tradicional en algunos países. Hay estudios que han confirmado que el azafrán tiene propiedades terapéuticas que podrían asimilarse a algunos de los síntomas que presentan los pacientes infectados por COVID-19, motivo por el que se quiere realizar este estudio.

Para ello, la empresa “Castillo de Aguas Mansas” de Agoncillo, La Rioja, proporciona el producto base, azafrán ecológico, para proceder al estudio llevado a cabo desde uno de los grupos de investigación del CIBIR integrado por la investigadora principal Dra. Mª Jesús Chinchetru  Ranedo (Endocrinóloga Servicio de Endocrinología del HospitalSan Pedro), Carolina Crespo De Mata (Nutricionista del Servicio de Endocrinología del Hospital San Pedro) y Ruth López de Dicastillo Roldán (Bromatóloga del Servicio de Alimentación del Hospital San Pedro), con la colaboración del departamento de farmacia del Servicio Riojano de Salud y del personal de la planta de infecciosas del Hospital San Pedro.

Así, Ruth López de Dicastillo ha explicado que “el objetivo del estudio es la evaluación del impacto que tiene la administración del azafrán en el pronóstico y las secuelas de los pacientes hospitalizados por una infección aguda por COVID-19” y que, inicialmente, “se plantearon las bases del estudio creando unas necesidades y expectativas, y solicitando la colaboración tanto del departamento de farmacia del SERIS para la elaboración de las cápsulas (formato de presentación) como del personal de la planta de infecciosas del HSP” para, posteriormente, una vez llevada a cabo la parte práctica del estudio, proceder a la extracción de conclusiones. El estudio se va a desarrollar en treinta pacientes y el azafrán será administrado a quince de ellos previa encapsulación del producto por el servicio de farmacia que ya se ha realizado.

Por su parte, el director científico del CIBIR, José Ramón Blanco ha reconocido y agradecido el acto de generosidad de la empresa Castillo de Aguas Mansas y ha recordado que cuando alguien tiene una idea y se pone en contacto con el CIBIR, se valora la capacidad y la posibilidad de llevarla a cabo.

Por último, ha explicado que “este proyecto puede llevarse a cabo porque anteriormente otros investigadores han desarrollado estudios sobre las propiedades antiinflamatorias y antivíricas del azafrán, lo que puede influir en la calidad de vida de las personas con COVID y, si se obtienen los estudios que se espera, se podrá posteriormente continuar analizando otras propiedades que pueda tener el azafrán ecológico” y ha hecho hincapié en que es muy importante que “aunque un producto sea natural puede interaccionar con otros medicamentos, por lo que siempre hay que consultarlo al médico”.