La Consejería  de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible ha analizado los datos provisionales de la renta agraria de Andalucía de 2020 disponibles hasta la fecha y ha constatado que las grandes cifras macroeconómicas del sector andaluz han experimentado una evolución positiva durante el pasado año. Destaca especialmente el aumento de la renta agraria; es decir, del resultado que se obtiene al restar los gastos en insumos (fertilizantes, semillas o energía, entre otros), las amortizaciones y los impuestos a los ingresos que perciben los agricultores y los ganaderos, bien por la comercialización de sus productos o bien a través de subvenciones. En concreto, en 2020 este registro se elevó en un 1,7% hasta superar los 9.350 millones de euros.

Al respecto de este estudio so, la consejera Carmen Crespo ha recordado que Andalucía aporta más de un 30% del total de la renta agraria nacional y alcanza el 24% de la producción de este sector en España. «Por tanto, la nueva Política Agrícola Común (PAC) debe reconocer su peso específico en un ámbito económico que supone uno de los principales pilares de la región».

Las estimaciones relativas a 2020 reflejan un valor de la producción de la rama agraria andaluza que ronda los 12.700 millones de euros. Esta cantidad supone una subida del 1,6% con respecto a 2019 y el estudio apunta a que esto se debe, principalmente, al aumento del 1,6% que experimenta la producción vegetal hasta rozar los 10.400 millones de euros. Asimismo, la producción de origen animal también crece en un 1,6% en comparación con el año anterior y se acerca a los 2.050 millones de euros.

Por otro lado, el análisis realizado por la Consejería de Agricultura también observa un ascenso (+3,7%) en las Unidades de Trabajo Agrario (UTA) del año pasado. Por tanto, entre las principales conclusiones del estudio elaborado por la Consejería de Agricultura se encuentra la confirmación de que el mantenimiento de la riqueza del sector andaluz en 2020 ha estado acompañado también de un aumento del empleo agrario.

Carmen Crespo ha recalcado la importancia de la PAC para «una comunidad autónoma eminentemente agraria donde las ayudas europeas han contribuido, en gran medida, a garantizar la rentabilidad y la continuidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas andaluzas». «El modelo de PAC que se viene aplicando en Andalucía ha demostrado ser de gran utilidad, además, para fijar la población a las zonas rurales, por lo que desde la Junta apostamos por su mantenimiento y por garantizar que todos los productores que han recibido ayudas estos años continuarán contando con este apoyo público en el nuevo período».