Los vecinos de Villas de La Ventosa ya no tendrán que recorrer entre 30 y 40 kilómetros hasta Cañaveras o Cuenca capital para poder disponer de dinero en efectivo gracias a un cajero automático que se ha instalado en la fachada del Ayuntamiento, situado en La Ventosa, uno de los seis pueblos que componen el municipio. Para su alcaldesa, Mª Carmen Salmerón, se trata de un servicio muy necesario que ha sido muy bien acogido por la población pues hace muchos años que no cuentan con prestaciones bancarias en la zona y espera que sea “un paso más en la recuperación de servicios básicos, fundamental en la lucha contra la despoblación”.

Así lo expresó durante la inauguración de este segundo cajero ubicado en La Alcarria Conquense —el otro ya funciona en Buendía— de los 100 que se instalarán en municipios afectados por la despoblación de Castilla-La Mancha que carecen de sucursales bancarias.

Se trata de una iniciativa fruto del convenio firmado en diciembre del año pasado entre la Red Castellano Manchega de Desarrollo Rural (RECAMDER), la Consejería de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural y la empresa Prosegur Cash, que tiene como objetivo combatir la exclusión financiera que padecen los habitantes del medio rural —mayores en su mayoría— y garantizar el derecho de acceso a los servicios bancarios.

Estos cajeros están financiados por los Grupos de Acción Local (GAL), en este caso por CEDER Alcarria Conquense, a través de los fondos europeos LEADER, junto con la colaboración de los ayuntamientos para su instalación. El presidente de este Grupo, Vicente Caballero, recordó que uno de sus principales cometidos es trabajar con los consistorios para ofrecer nuevas prestaciones como estas a los habitantes del entorno rural y colaborar así en su desarrollo.

Caballero explicó que, para la selección de las ubicaciones, la Junta Directiva del GAL propuso la creación de una Comisión de Trabajo formada por representantes de tres pueblos que sí cuentan con entidades financieras para que realizaran un estudio de la situación priorizando los proyectos de la comarca que cumplieran las condiciones de ausencia de servicios bancarios, la lejanía a los más cercanos y las posibilidades de acceso a vecinos de pedanías o municipios cercanos que también carecieran de ellos, como es el caso de La Ventosa y Buendía, siendo esta última una localidad que además recibe mucho turismo.

“Lo bueno de un cajero automático es que no tiene ni días ni horas ni fecha en el calendario pues está disponible las 24 horas los 365 días del año, una ventaja muy importante teniendo en cuenta que en los pueblos los vecinos aún utilizan mucho dinero en efectivo para, por ejemplo, la venta ambulante y para el control del gasto”, señaló Benjamín Crespo-Menéndez, delegado de Cash Rural España.