La producción de alfalfa en España aumentó el 3,8% en la campaña 2020/21 en comparación con el periodo anterior, hasta los 1,46 millones de toneladas,según ha informado este miércoles 28 la patronal AEFA,

La Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA) ha señalado que el pasado 31 de marzo se dio por finalizada la campaña en España, con 53.621 toneladas más de forrajes deshidratados que en el periodo 2019/20.

Las zonas productoras donde más ha crecido la producción de alfalfa han sido Castilla y León (+13 %), Castilla-La Mancha (+11,8 %), Aragón (+6 %) y Extremadura (+1,4 %).

Por el lado contrario, Andalucía registró un descenso en la producción del 20%, seguida de Navarra y Cataluña, donde se redujo el 2%.

La superficie de cultivo contratada y destinada a la deshidratación creció en cerca de 8.000 hectáreas, el 7% más que en la campaña anterior, por lo que la de 2020/21 fue la tercera con un incremento tanto en superficie como en producción.

AEFA ha destacado que, a pesar de la crisis del coronavirus, el sector siguió trabajando por su carácter esencial y que las lluvias complicaron la actividad en el campo al principio, si bien después la calidad y la cantidad mejoraron.

Desde el punto de vista comercial, el sector de la alfalfa, especialmente dependiente de las exportaciones, comenzó a sufrir problemas en el transporte marítimo por efecto de la pandemia, según un comunicado de la patronal. Pese a estos problemas, solo en el mes de febrero las exportaciones de alfalfa deshidratada alcanzaron las 81.873 toneladas. De ellas, las exportaciones de balas superaron las 50.000 toneladas, mientras que las ventas internacionales de granulado fueron de 31.453 toneladas.

En los últimos meses han subido los precios de los fletes marítimos, junto a otros problemas relacionados con la disposición de espacio en los barcos y de contenedores para exportar, los cuales siguen sin solucionarse y suponen un “coste difícil de asumir” por parte de la industria del forraje deshidratado, ha apuntado AEFA.