La previsión de aforo de cítricos de la Comunitat Valenciana para la campaña 2017/2018 se sitúa en 3.143.984 toneladas, lo que representa un descenso del 20% en la producción citrícola sobre el balance de la campaña 2016/2017, según estimaciones realizadas por la Conselleria de Agricultura hecha públicas hoy.

La consellera de Agricultura, Elena Cebrián, ha destacado que la menor previsión de fruta en el campo está haciendo que los mercados se muestren más animados que la campaña precedente y ha asegurado que, si se mantienen buenos niveles de calidad, «los precios y las cotizaciones serán positivas», algo que ya se está notando según los primeros datos oficiales.

Si se cumplen las previsiones, la cosecha de esta temporada será similar a la de 2015/2016, pero con mayores rendimientos, y, en general, esta reducción se debe fundamentalmente a la alternancia natural que presenta el cultivo de cítricos, a la reducción de superficie dedicada a su cultivo y al auge de otros cultivos, como el caqui.

Se prevé una disminución del 24,1% en el caso de las mandarinas que baja al 17,6% en las naranjas

Otro de los motivos para esta merma en la producción citrícola es el efecto climatológico, concretamente las abundantes lluvias registradas a finales del 2016 y las elevadas temperaturas del mes de mayo, que incidieron en el cuajado de los frutos siendo en algunas zonas escaso e irregular.

Según los datos ofrecidos por la consellera de Agricultura, Elena Cebrián, se espera buena calidad y buen calibre de la fruta, dado que las lluvias de finales de agosto y principios de septiembre han sido beneficiosas para el sector.

Los datos del aforo de producción citrícola por grupos revelan una disminución del 24,1% en el caso de las mandarinas, lo que supone cerca de 427.970 toneladas menos que en la campaña anterior, destacando el descenso del subgrupo satsumas, cuya producción bajará un 31%.

Las clementinas presentan una reducción del 29,3% y se espera que la cosecha de todas sus variedades experimente un descenso: la cosecha de clementinas tempranas disminuirá en unas 39.050 toneladas y las clemenules registrarán un descenso de 243.225 toneladas.

En el caso de las naranjas, se prevé una cosecha un 17,6% menor que la campaña anterior, con especial incidencia en el subgrupo Navel tempranas.

Por lo que respecta a la producción de limones, la consellera ha señalado que se reducirá en un 16 % en relación a la campaña precedente y que los limones Verna serán los que experimentarán el descenso más acentuado, un 48,7 % menos, lo que supone 42.624 toneladas menos que en 2016/2017.

Por su parte, en la cosecha del pomelo sí se espera un incremento, en concreto del 15,4 %, lo que supone unas 25.684 toneladas, debido a los mayores rendimientos de cultivo de esta especie.