La subida del precio en origen del aceite de oliva ha provocado un apreciable descenso de las exportaciones españolas en los últimos meses. La evolución de las cifras de exportación del “oro líquido” durante los últimos cinco meses, de mayo a septiembre, así lo revela. Según datos del Departamento de Aduanas de España y de la AICA (Agencia de Información y Control Alimentarios), el descenso de las operaciones computadas afecta fundamentalmente a las ventas a granel, donde la caída ha sido del 18% en comparación con el mismo periodo de la campaña anterior. Las exportaciones de aceite envasado, por su parte, han decrecido un 5% en este mismo periodo.

La Asociación Española de la Industria y el Comercio Exportador de Aceites de Oliva y Aceites de Orujo (ASOLIVA) alerta sobre los efectos distorsionadores que este incremento del precio en origen está ocasionando sobre el mercado exterior. “El alza del precio en origen resta competitividad al sector exportador español. El asunto no es baladí por cuanto las exportaciones representan el 75% de todo lo que se produce en España”, advierte el director general de ASOLIVA, Rafael Pico.

LA PATRONAL ADVIERTE DE QUE TODO PUEDE IR A PEOR EN EL MOMENTO QUE SEREPECUTA EN SU TOTALIDAD EL INCREMENTO DEL COSTE EN ORIGEN

ASOLIVA desea realizar una llamada de atención sobre el retroceso que están experimentado las ventas al mercado exterior, una tendencia que incluso podría acentuarse cuando se repercuta en su totalidad el incremento del coste del aceite en origen a estas operaciones. “Globalmente, la caída de las exportaciones no ha sido aún mayor porque los dos primeros trimestres de la campaña fueron muy positivos y posiblemente porque en este tipo de operaciones en muchas ocasiones se trabaja con contratos anuales o por campaña a precio fijo. Pero a medida que ya se ha empezado a reflejar el nuevo coste del aceite, las ventas al mercado exterior han empezado a resentirse notablemente”.

La subida del precio en origen del aceite de oliva ha sido de un espectacular 67,3% en un año, según los datos oficiales de la Dirección General de Producción del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. El dato es una media de las diferentes categorías de aceite de oliva. De hecho, la mayoría han subido aún más: un 70,8% el aceite de oliva refinado, un 69,8% el aceite de oliva virgen y un 69,5% el aceite de oliva lampante. Por su parte, el aceite de oliva virgen extra ha subido un 59% en un año.

“Siendo, como somos, un país netamente exportador, España debería tener cuidado con esta tendencia de descenso en los volúmenes comercializados que dibujan las gráficas de exportación en los últimos meses y que es consecuencia, indeseada, de la notable variación del coste del aceite en origen”, concluye Pico.