Unión de Uniones, tras conocer una nueva versión del proyecto Real Decreto por el que se establecen normas para la nutrición sostenible en los suelos agrarios, ha hecho llegar sus propuestas al Ministerio con el objetivo de que se reformulen las propuestas que más perjudicarán a agricultores y ganaderos y que estos cuenten con un mayor plazo para la adaptación al mismo.

Desde la organización se insiste en que una mejora en la gestión de la fertilización aporta no sólo beneficios medioambientales y climáticos, sino que puede tener el potencial de generar mejoras económicas en las explotaciones.

Sin embargo, numerosas disposiciones que se plantean en el Real Decreto podrían tirar por tierra el interés de esta mejora de gestión: la nueva versión del proyecto de Real Decreto sigue generando complejidad en su aplicación, burocracia totalmente prescindible, y costes para las explotaciones, en algunos casos de gran magnitud, como por ejemplo la compra de maquinaria para la aplicación de estiércoles y purines, ante las prohibiciones de ciertos sistemas que se proponen.

Por ello, y si bien el Ministerio ha aceptado propuestas de Unión de Uniones en materia de nutrición de suelos agrarios, como la posibilidad de realizar los planes de abonado o la estimación del contenido de nutrientes del estiércol mediante programas informáticos, lo que supondrá un ahorro en costes en términos de análisis de laboratorio o asesoramiento, en un contexto actual de grave fragilidad económica de las explotaciones; Unión de Uniones insiste en sus propuestas clave que facilitarían la implantación del Real Decreto sin generar un gran impacto en las explotaciones.

En primer lugar, la organización insiste en que las exigencias contenidas en este RD van más allá de las normas europeas, por lo que, de no compensarse, estaremos en una situación artificial de peores condiciones competitivas respecto a otros estados miembro, por lo que se reclaman medidas de apoyo para realizar los cambios que se proponen.

En segundo lugar, ante los grandes cambios que busca este Real Decreto: realizar planes de abonado, toda una nueva y amplia sección del cuaderno de explotación relativa a fertilización, contar con asesoramiento… desde Unión de Uniones se solicita que el Real Decreto no entre en vigor hasta 2028 para facilitar una transición progresiva y no brusca que propone el ministerio: los sectores del regadío deberán contar con planes de abonado, entre otras exigencias, a partir de 2023.

Por otra parte la organización denuncia que, en contra de los esfuerzos en favor de la economía circular y la incorporación de carbono al suelo a través de fertilizantes orgánicos, el Real Decreto sigue siendo especialmente perjudicial para aquellos productores, como los ecológicos, que utilizan este tipo de fertilizantes, a pesar de pequeños avances que proponía Unión de Uniones, se siguen contando con un mayor grado de exigencias normativas, burocráticas y de inversiones en maquinaria para aquellos productores que apuestan por valorizar estiércoles, purines y otros fertilizantes orgánicos.

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