Autoridades regionales y sindicatos reclaman a la multinacional francesa Lactalis que acepte alguna oferta por la fábrica de Lauki en Valladolid para paralizar así su cierre. Sobre la mesa hay una oferta de Queserías Ibérica, aunque Lactalis se niega a vender a un competidor directo, con el consiguiente enfado de los trabajadores. La situación es tan tensa que ya se amenaza con llevar a la multinacional gala al Parlamento Europeo por negarse a vender, pero no a cobrar ayudas europeas.

Primero fue la consejera de Agricultura y Ganadería de Castilla y León, Milagros Marcos, quien pidió esta semana a Lactalis que acepte la oferta que Queserías Ibérica ha hecho por las instalaciones de Lauki en Valladolid, que permanecen cerradas y con sus trabajadores en un ERE a la espera de que se concrete su venta.

denuncia ante el Parlamento Europeo por su negativa a vender mientras recibe ayudas europeas

En declaraciones a los periodistas, Marcos subrayó que pese a tratarse de una operación entre empresas privadas, la negativa de Lactalis a vender a un competidor “contraviene las ayudas recibidas de Europa así como la responsabilidad social que debe tener todo tipo de empresa”.

En este sentido anunció que la Junta de Castilla y León ha llevado esta negativa al máximo nivel, el Parlamento Europeo, para que estudie el caso y permita a otro empresario que se haga cargo de una factoría “que es rentable y que puede serlo más si se recupera la actividad”.

Posteriormente fue el turno de los sindicatos, que reunieron a medio centenar de trabajadores de Lauki de Valladolid para participar en una concentración a las puertas de la factoría para protestar por que Lactalis deje “pasar el tiempo” sin vender.

Durante la protesta de esta mañana del jueves 25, los trabajadores han cantando “tenemos comprador” o “¡Lactalis vende ya!” para demostrar que el Comité de la empresa apuesta por la venta de “Lauki” a una empresa del sector lácteo, como Queserías Ibérica a la que el propio presidente del Comité de Empresa, José Manuel González, calificó, en declaraciones a los periodistas, como la “mejor posicionada”.

lactalis quiere cerrar la planta española que más beneficio le ha dado y la de mayor productividad

González defendió que los trabajadores de Lauki van “hacer ruido” hasta el 31 de septiembre -el día antes de que se cierre la planta- y que plantean hacer concentraciones a las puertas de la empresa en varias ocasiones porque consideran que este proyecto es viable, que detrás hay unos 400 puestos de trabajo y un sector que para Castilla y León es clave.

Desde Comisiones Obreras revelaron que a 38 días de que la multinacional francesa Lactalis cierre la planta de Lauki, dos empresas han mostrado interés por adquirirla.

En 2015 el centro de trabajo vallisoletano obtuvo beneficios de más de dos millones de euros y fue el de mayor productividad de todos los pertenecientes a la multinacional láctea, según los datos facilitados por el sindicato.