Los embalses de cabecera del Tajo que suministran el trasvase al río Segura, los de Entrepeñas y Buendía, almacenan actualmente un 40% más de agua gracias al deshielo del temporal de nieve Filomena y a las borrascas de las últimas semanas, lo que en principio garantiza los envíos al trasvase al sureste peninsular.

El presidente de la Asociación de Geógrafos Españoles (AGE) y responsable del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante (UA), el catedrático Jorge Olcina, ha explicado a Efeagro que en estos momentos los dos embalses suman 723 hectómetros cúbicos: 360 el de Entrepeñas (Guadalajara) y 363 el de Buendía (Cuenca).

Esos 723 hectómetros cúbicos suponen casi 100 más que hace solo un año y una cifra un 40% más de agua, una cifra superior a la media de los últimos 5 años, según los datos del experto.

«Y la situación seguramente mejorará en las próximas semanas porque seguirán sucediéndose borrascas en la peninsular», ha proseguido Olcina, quien ha recordado que normalmente el máximo de almacenamiento se suele producir en los meses de abril y mayo, con la acumulación de las lluvias de primavera, para luego descender rápidamente por el gasto de agua de los meses de verano.

Según el especialista, «por tanto están garantizados los envíos a la cuenca del Segura según contempla del memorándum del trasvase, aprobado en 2014″.

Pese a que en la zona geográfica de la cuenca del Segura «la nevada no ha sido tan importante», Olcina ha señalado que esta borrasca respondió a una nueva situación meteorológica en la que «los fenómenos extremos cada vez son más frecuentes y son consecuencia indudable del calentamiento de la atmósfera».

Para el presidente de los geógrafos españoles, la causa es la alteración de la circulación atmosférica en el hemisferio norte, que ocasiona llegadas de masas de aire contrastadas «cada vez más enérgicas que provocan eventos más violentos».