Una orden de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León regula la «extracción urgente» de la madera quemada afectada por el incendio que se produjo el 14 de agosto en Ávila, y que afectó a 22.037 hectáreas de trece municipios, con el fin de evitar un problema fitosanitario, por la proliferación de plagas.

La orden que publica este jueves la Consejería en el boletín de la Comunidad, el Bocyl, recoge que la superficie forestal afectada por el fuego fue de 21.138,66 hectáreas, de las cuales 2.738,73 son arboladas, principalmente de pino silvestre y encina junto con otras especies con menor presencia (pino negral o resinero y piñonero, rebollo y fresno).

El objeto de la orden «es la extracción de la madera quemada en la superficie del incendio, a excepción de los productos utilizados para las labores de emergencia que se lleven a cabo».

La orden explica que «una de las consecuencias más graves dimanante de estos incendios es la extrema vulnerabilidad al ataque de plagas forestales de los árboles que han sobrevivido al efecto del fuego y, en caso de producirse ese ataque, sus previsibles efectos negativos posteriores sobre las masas forestales próximas».

«Por este motivo resulta necesaria la adopción de una serie de medidas dirigidas a evitar este posible problema fitosanitario», añade la regulación.

En esa línea, «las entidades propietarias de montes catalogados de utilidad pública sitos en los municipios de Burgohondo, El Barraco, La Hija de Dios, Mengamuñoz, Mironcillo, Narros del Puerto, Navalacruz, Navalmoral, Navarredondilla, Riofrío, San Juan del Molinillo, Solosancho, Sotalbo, todos ellos de la provincia de Ávila, deberán proceder a la extracción urgente de la madera afectada por el incendio».

Y los titulares de los aprovechamientos de madera y leñas en montes y otras zonas arboladas no gestionados por la Administración de la Comunidad de Castilla y León, afectados por incendio y sitos en los términos municipales anteriormente indicados, de la provincia de Ávila, deberán proceder a la corta de esos productos forestales maderables y leñosos.