La consejera andaluza de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, ha visitado junto al alcalde de Adra, Manuel Cortés, el camino rural de ‘La Parra a la Ermita’, cuyas obras de mejora cuentan con el respaldo de la Junta de Andalucía a través de la concesión de una ayuda de más de 150.000 euros que se enmarca en el Programa de Desarrollo Rural (PDR) 2014-2020. Crespo ha puesto en valor el papel de estas vías en la actividad primaria y ha defendido que dedicar fondos a su mantenimiento es invertir en la economía y el bienestar de las zonas rurales, ya que tienen gran incidencia para impulsar la economía rural en cuanto a la rentabilidad de las explotaciones agrarias y las agroindustrias.

Las tareas de optimización de esta vía, que se iniciarán próximamente, suponen la inversión de alrededor de 300.000 euros por parte del consistorio abderitano cofinanciados al 60% por el Gobierno andaluz, tal como establecen las bases reguladoras de la convocatoria de 2017 a la que pertenece este incentivo. Al respecto, la consejera ha puesto en valor que las próximas ayudas que conceda su Departamento para este fin, incluidas en el Plan Itínere, contarán con un mayor apoyo de la Administración andaluza, ya que las subvenciones podrán ascender en esta ocasión hasta el 100% de los costes.

Carmen Crespo ha apuntado que los ayuntamientos se encuentran a veces con dificultades para poder llevar a cabo proyectos de gran incidencia para impulsar la economía rural como es el arreglo de los caminos rurales y, ante esta situación, la Junta de Andalucía apuesta firmemente por estos productores que han demostrado su implicación con el bien social durante el estado de alarma decretado por el Covid-19 y cuya actividad ha servido, a lo largo de los años, como un colchón frente a diferentes crisis.

Por su parte, Manuel Cortés ha destacado que se trata de una gran noticia para Adra y ha agradecido la colaboración de la Junta en una obra que era una demanda histórica de los vecinos. El alcalde ha apuntado que las labores tienen gran importancia para la ciudad y especialmente para quienes viven en las pedanías del camino, así como para quienes a diario acuden a sus explotaciones rurales o ganaderas.