La Asociación de Industrias Vitivinícolas Europeas (AIVE) se ha dirigido a la Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios, del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, para volver a reclamar la adopción de una destilación de crisis por encima de los costes de producción, debido al gran stock de vino existente en las bodegas españolas, así como que se permita utilizarlo para uso alimentario.

Desde AIVE advierten de que con la situación de las bodegas españolas va a resultar imposible vender las existencias almacenadas en bodegas y cooperativas.

Defienden que con esta destilación se conseguiría alcohol de muy buena calidad para uso alimentario para fabricación de vinagres y utilización para vermut, mistela en general para todas las bebidas espirituosas, con un coste medioambiental y económico menor que cuando se emplean alcoholes industriales, ya que el alcohol vínico conseguido a partir del vino tinto es mucho más saludable y beneficioso para el medio ambiente y consumidores.

Por ello, rechazan la propuesta de resolución referente a que el alcohol resultante de la destilación de crisis se utilizará exclusivamente con fines industriales, incluidos los de desinfección o farmacéuticos, o con fines energéticos.

En todos los escritos dirigidos al Ministerio de Sanidad, Ministerio de Agricultura y Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha y a diferentes organismos comunitarios han solicitado que se incluyan estos alcoholes de la destilación de vino y se utilicen para uso alimentario y farmacéutico (este último ya conseguido) y seguirán insistiendo hasta que se alcance la utilización de estos alcoholes de calidad para uso alimentario, mientras que los alcoholes industriales (de procedencia agrícolas, como remolacha o maíz o de extracción de glucosa) se destinen a la fabricación de disolventes y a usos energéticos.

En la petición y recomendaciones al etiquetado de los vinos se ampliará a todas las bebidas alcohólicas o refrescantes que puedan competir con el vino, añadiendo la procedencia de los azucares que contienen. Así, el consumidor podrá elegir entre una bebida de azucares de mosto de uva o azucares como melaza de cereales, glucosa, etcétera. Lo que será «muy beneficioso» para Castilla-La Mancha, la mayor productora de uva de toda la Unión Europea, destaca Lorenzo Delgado, presidente de AIVE.

Delgado afirma que «no se puede consentir que para uso alimentario se utilicen alcoholes de origen industrial y el alcohol de máxima calidad obtenido a partir de la destilación del vino no se pueda destinar al consumo alimentario».

DESTILACIÓN DE CRISIS CON PRECIOS MEDIOS DE MERCADO

Ante esta situación incide en que es necesaria la medida de una destilación de crisis con precios medios de mercado, que cubra por encima de los costes de producción, y así desbloquear el problema arrastrado por «la inestabilidad política y crisis de las economías mundiales».

Así, muestra su disconformidad con que la ayuda únicamente podrá compensar los costes del suministro de vino a las destilerías y los costes de la destilación de este vino y con que el importe de la ayuda no podrá superar el 80% del precio medio mensual más bajo registrado a nivel de producción en la campaña de comercialización 2022/2023 para cada tipo de vino subvencionable al que se aplica la medida.

Piden, como mínimo, los mismo precios que se pagaron, más la subida del IPC correspondiente, y trasladan a la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha y otros sectores implicados, como organizaciones agrarios o asociaciones de cooperativas, que la Comisión Europea reconoció a finales del pasado mes de junio el gran problema de stock del sector vitivinícola, dando un plazo a los estados miembros para que notifiquen a la CE los criterios de aplicación de esta medida excepcional antes del próximo 31 de agosto, pudiendo estos países complementar la financiación de la UE con pagos nacionales.

AIVE advierte de grandes problemas si Castilla-La Mancha no se acoge a esta destilación, reconocida por toda Europa como necesaria, pues todo el sector vitivinícola regional «se verá económicamente afectado».

Por último, Delgado recuerda que en plena pandemia se realizó una destilación de crisis que fue un éxito, consiguiendo el alcohol que se requería y desbloqueando la situación de estocaje, mejorando así la economía del sector vitivinícola.

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