La Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas (Aepla) ha mostrado su desacuerdo con que «la definición de intensidad en el uso de productos fitosanitarios que introduce la nueva propuesta de Reglamento europeo» sea «un puro parámetro matemático, no basado en las necesidades de los cultivos concretos en cada país» y advierte de que su aplicación podría provocar abandono de tierras y al aumento de la despoblación.

Aepla también ha visto con preocupación «la definición y las severas restricciones en relación al uso de productos fitosanitarios en las denominadas zonas sensibles».

«En España, mucha superficie agrícola podría ser considerada zona sensible; esta medida podría tener un gran impacto en la producción, conduciendo al abandono de tierras y al aumento de la despoblación, lo que iría en contra de los objetivos de coexistencia de la agricultura y la biodiversidad», han explicado.

La industria española de fitosanitarios coincide en parte con el Ministerio y ha abogado por tanto por «una mejor definición, la posibilidad de introducir otras excepciones en función del país y medidas de mitigación del riesgo en casos concretos».

DEFIENDEN QUE LA NORMATIVA ABRE «UNA OPORTUNIDAD PARA PROFUNDIZAR EN EL USO SOSTENIBLE» DE PRODUCTOS FITOSANITARIOS

Ha insistido en que el sector «tiene un profundo compromiso con la producción sostenible de alimentos» y que su objetivo es «colaborar en la mejora del proyecto de Reglamento presentado, de manera que pueda fomentar la introducción de nuevas tecnologías y soluciones integradas para la protección de los cultivos».

Pese a todo, Aepla ha afirmado que «la innovación agrícola será clave en el futuro del uso de fitosanitarios». Según esta organización, dicha normativa abre «una oportunidad para profundizar en el uso sostenible» de productos fitosanitarios y «puede ir un paso más allá en la introducción de tecnologías, y también en la innovación en su aplicación».

En relación con los objetivos de reducción vinculantes a nivel europeo y nacional que aparecen en la propuesta de Reglamento, Aepla ha considerado que «cualquier objetivo debe ser alcanzable, realista y basado en un estudio de impacto», tal y como la industria española de fitosanitarios «ha defendido hasta ahora».

A su juicio, «la introducción de criterios que favorezcan la flexibilidad en relación con estos objetivos, son necesarios y pertinentes para países como España».

Y es que -han añadido-, en España «la diversidad de cultivos y las características agronómicas obligan a los agricultores a disponer de un conjunto completo de herramientas

Como ejemplos, ha mencionado «la profundización en la Gestión Integrada de Plagas, la tecnología de aplicación y precisión con drones, el monitoreo digital de plagas o la optimización de insumos y potenciar la aprobación de productos fitosanitarios con nuevos perfiles».