Decía una de las grandes máximas marxista (las de Grucho Marx) que «estos son mis principios, pero no se preocupe; sino le gustan, tengo más». Pues con la PAC está pasando lo mismo. «Estos son mis plazos, pero si no les gustan, tengo más». Y es que es imposible saber en estos momentos cuándo se cerrará el plazo para las solicitudes de la PAC. Y  cuando lea esto, si cree saberlo, desconfíe. Puede cambiar de nuevo en cualquier momento.

Y eso que sólo queda en teoría una semana para se cumpla el que se podría definir como el último plazo oficial. Pero la falta de responsabilidad de algunos políticos y, quizás, la falta de conocimiento está provocando que las fechas salten de un día para otro sin que nadie confirme nada oficialmente.

Se suponía que el 15 de mayo era la fecha señalada y así lo aseguraron desde el FEGA, principalmente porque ninguna CCAA había pedido su ampliación. El lunes desde Asaja Jaén no sólo se exigía una prórroga sino que se daba 24 horas a la Junta andaluza para hacerlo o salía  la calle. Pasaron las 24 horas y no pasó nada. Ni confirmación, ni negación, ni protestas.

Y llegó el gran día. Este miércoles 10 en Jaén con la consejera, la ministra y la propia Asaja todos de la mano en Expoliva. Y la consejera Carmen Ortiz sale toda convencida diciendo que de prórroga nada. Que el 15 de mayo se acaba el plazo, que todo va perfecto con el 98% de las solicitudes cerradas y que no hay más que hablar. Eso sí, quedarían 15 días más para poder hacer cambios y correciones.

En Asaja Jaén no sabían dónde meterse. La ministra no decía nada y todo se daba por sentado… hasta que la consejera tuvo que rectificar y pedir de propia voz a Isabel García Tejerina que amplíe los plazos. Que se había equivocado. O lo que es lo mismo: se reunió con todas las organizaciones y le hicieron ver que no daba tiempo y que, sobre todo, en esos 15 días más que se había dado la consejera… no se podía cerrar ninguna nueva solicitud.

El ridículo es asombroso, pero más ver que la consejera (o su equipo) desconoce algo tan básico como los plazos de la PAC. Lo que parece que le ha obligado a ser ‘marxista’. «Estos son mis plazos, pero si no le gustan…».