Rosa Pruna / Presidenta de ASAJA

Lo grave de todos los conflictos y guerras es que, no queremos ver que hace años ya pasó en Europa y que no deberíamos volver a repetir las pérdidas humanas y la gran crisis alimentaria que sufrimos durante años. Esta grave falta de alimentos llevó al tratado fundacional de Roma en 1.957, con el objetivo y la obligación de procurar la seguridad alimentaria a los ciudadanos de Europa y un justo nivel de vida para los agricultores. De aquí salió la PAC (política agraria común), elemento clave y fundamental para la integración europea de los 6 estados miembros fundadores, ahora somos 27 y tenemos una Europa más fuerte y próspera.

En el año 1.992 se aprobó la primera reforma de la PAC con la excusa de que teníamos excedentes de cereales, leche, carnes, mantequilla. Esta primera reforma fue muy radical y discutida, comenzaron a recortar para producir, nacieron las cuotas lácteas y, lo más grave, imponer el barbecho de un 15% de los cultivos de los 15 estados miembros y, los de ahora 27, hemos dejado de sembrar 500.000 ha de cereales y leguminosas. Lo que no sabíamos los ciudadanos de Europa era que se haa negociado con los Estados Unidos los acuerdos agrícolas de comercio Gatt. Consistía en reducir nuestras producciones, exportaciones y aumentar las importaciones; mientras tanto Europa exportaría acero y coches, e importaría carnes, cereales, leguminosas, frutas, etc.

Este marzo de 2022 hace 65 años del tratado de Roma, ahora con el miedo de una crisis de seguridad alimentaria. ¿Qué hemos aprendido? Pues los políticos poco, Europa corrió a hacer un libre comercio OMC, ¿de qué ha servido? Pues para deslocalizar empresas hacia Asia y los países del Este. Pero Europa no se pensaba en ninguna pandemia, con el cambio climático y, mucho menos se pensaba en una guerra. ¿Dónde está la seguridad alimentaria de los ciudadanos de Europa y el justo nivel de vida de los agricultores?

Hoy después de 60 años de PAC (política agraria común), hemos perdido ser el granero de Roma. Ahora el 50 % de lo que necesitamos viene de Ucrania y Rusia, de los cereales se hace harina, pan y piensos; es el alimento básico de personas y animales. Mientras agricultores y ganaderos cada día ven que no pueden vivir de unos bajos precios de lo que vendemos y unos costes altísimos que no se pueden suportar: piensos, gasoil, electricidad y sequías que harán perder las cosechas de este año.

Ahora la presidencia de la Unión Europea es Francia, bienvenida, por fin algunos que piensan, han hecho de urgencia un consejo europeo de agricultura para aprobar sacar el barbecho de estas 500.000 ha. Es tarde, pero es una buena medida de futuro, también se ha aprobado reforzar la soberanía alimentaria; han visto les orejas del lobo. Estos meses, por todo el Estado han salido a protestar a les ciudades y carreteras cientos de hombres y mujeres el campo y el próximo 20 de marzo Cataluña y todas las autonomías iremos a Madrid para decir basta de este maltrato a los sectores agrícolas y ganaderos.

Todos los sectores con precios de 30 años atrás, la leche está a las ultimas, las verduras, vinos, naranjas, limones, carnes. Todo caro al supermercado, mientras las administraciones ponen millones de euros para que el lobo y el oso estén tranquilos.

Puede que algunos políticos han de comenzar a aplicar una ley vinculante que no se cumple, la de la cadena alimentaria para encontrar un equilibrio para ofrecer garantías tanto a los productores como a los consumidores. Europa ha de garantizar la seguridad alimentaria a la ciudadanía y un precio justo a los agricultores.

8 de marzo somos mujeres, soy mujer.