La Guardia Civil ha devuelto a su propietario, un agricultor de la zona de Peñafiel (Valladolid), mil kilos de ajos que le habían robado de la finca, han informado este miércoles fuentes de la Guardia Civil.
Los ajos, valorados en unos 1.500 euros, se encontraban en un pequeño vehículo de carga mixta que la Guardia Civil revisó durante un control rutinario y cuyos ocupantes no pudieron acreditar la legalidad de la procedencia.
Por eso, los agentes han detenido a dos personas de nacionalidad extranjera como presuntas autoras de un delito de hurto de ajos en varias parcelas agrícolas del término municipal de Peñafiel. La actuación permitió recuperar 1.000 kilogramos de este producto.
La intervención se enmarca en un operativo específico desarrollado por las patrullas de Seguridad Ciudadana para prevenir robos en explotaciones agrícolas de la zona.
Fruto de este dispositivo, la Guardia Civil interceptó una furgoneta de carga mixta en la que viajaban dos personas.
Tras inspeccionar el vehículo, los agentes localizaron una tonelada de ajos, sin que los ocupantes pudieran acreditar su origen legal, por lo que ambos fueron detenidos.
Las posteriores investigaciones permitieron identificar al agricultor perjudicado, quien calculó que había sufrido la sustracción de aproximadamente 2.000 kilogramos de ajos de su explotación.
Además, las pesquisas han llevado a la identificación de otras tres personas mayores de edad que podrían estar relacionadas con estos hechos.




