Hace poco más de un mes, el pleno del Ayuntamiento de León aprobaba por mayoría una moción a favor de una nueva autonomía de la Región Leonesa, que forman las provincias de León, Zamora y Salamanca, presentada por el grupo municipal de la Unión del Pueblo Leonés (UPL) y respaldada por PSOE y Podemos. Pero, de una reivindicación tan legítima como la contraria, se ha pasado al primer conflicto entre provincias con el agua de la cuenca del Carrión como elemento de división. Y eso que aún no se ha avanzado ni un paso en la creación de esa fuura nueva autonomía.

Por eso, y ante las desafortunadas declaraciones del secretario general de UPL (Unión del Pueblo Leonés), Luis Mariano Santos, solicitando a CHD “impedir que las aguas de Riaño sirvan para regar las tierras de fuera de León”, ASAJA Palencia recuerda que la cuenca palentina del Carrión, con un déficit histórico de agua, tiene que completar sus necesidades mediante el trasvase Esla-Carrión con aportes de agua procedentes del embalse de Riaño

La organización agraria defiende los derechos de los regantes del Carrión -colectivo en el que están integrados tres mil regantes de siete comunidades- a que se distribuya el agua equitativamente. “El agua es de todos y en este sentido debe regir siempre el principio de solidaridad”, señala ASAJA. “La Confederación Hidrográfica del Duero debe velar por que el agua llegue a todos los regantes”.

La cuenca del Carrión es una de las más deficitarias de Castilla y león en la regulación de agua, una situación que ASAJA viene denunciando desde hace años, ya que compromete las cosechas. La pequeña capacidad de los embalses de este sistema en la provincia, Camporredondo y Compuerto, impide albergar suficientes reservas para la campaña de riego. Las administraciones apostaron por la construcción del trasvase de Riaño a la cuenca palentina del Carrión para solucionar este déficit.