La Fundación Savia, organización que lleva trabajando firmemente por la protección y el desarrollo de la Ganadería Extensiva desde el inicio de su andadura, cree «en la necesidad de que esta actividad económica, con innumerables beneficios sociales y medioambientales, deje de ser perjudicada de una vez por todas por la PAC». Se han dirigido, por ello, al Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, con una serie de datos que creen deben ser revisados en el Plan Estratégico remitido a Bruselas por el notable perjuicio que recibe la ganadería extensiva y la dehesa.

La versión inicial del Plan Estratégico de la PAC (2023-2027), aunque tiene 2019 páginas, se sustenta básicamente en los apartados titulados DELARACIÓN ESTRATÉGICA DEL PLAN NACIONAL (Pag 7-9) y el PLAN FINANCIERO (pags 166-170).

En el primero de estos apartados se especifica que España ha tomado como objetivo el desarrollo sostenible en la agricultura, la alimentación y las zonas rurales en un medio natural vivo… y se dice que para alcanzarlo se compromete a hacer un uso más eficiente del presupuesto de la PAC. Continúa reconociendo que la Ayuda a la Renta juega un papel importante en la resiliencia de las explotaciones, y para garantizarlas toma la decisión de que la Ayuda Básica sea el 60% del volumen total de las Ayudas Directas… y que los ecoesquemas, que suponen un 23% del total, tengan un diseño relativamente homogéneo en todo el territorio.

La lectura de este apartado, así como la de los siguientes, es bastante atractiva y agradable de leer porque parece que nos está llevando a una situación de necesidad de cambios en los sistemas de producción de alimentos para responder a la sociedad europea en los retos que nos demanda desde el punto de vista social, económico y medioambiental.

La mayor parte de las 219 páginas repiten frases y conceptos muy interesantes y seductores como: “Contribuir a la protección de la biodiversidad, potenciar los servicios ecosistémicos y conservar los hábitats y paisajes” (objetivo nº6); “Promover el desarrollo sostenible y la gestión eficiente de recursos materiales tales como el agua, el suelo y el aire” (objetivo nº5); y “Contribuir a la atenuación del cambio climático y a la adaptación de sus efecto” (objetivo nº4)…

Pero cuando se entra a analizar cómo se reflejan estos bonitos contenidos en el PLAN FINANCIERO, que es el que demuestra el verdadero reparto que se hacen de las Ayudas a la Renta para conseguir los objetivos expuestos, nos encontramos con que el documento escrito mandando a Bruselas parece un relato virtual, cargado de bonitas frases y buenas intenciones, que se ha hecho para agradar a los revisores del Plan Estratégico, pero que tiene muy poco que ver con la realidad de lo que está ocurriendo con los Pastos Permanentes y la Ganadería Extensiva, en más de la mitad del territorio nacional.

Por ejemplo: Se conoce científicamente el extraordinario papel que juegan los Pastos Permanentes (como sumideros de carbono), para alcanzar los objetivos medioambientales del Acuerdo de Paris (2016), el Pacto Verde Europeo (2020) y la limitación de Producción de Metano de la COP25 (2021). Pues bien, se puede observar con rotunda nitidez cual es la injusta respuesta que reciben dentro del Plan Financiero del Plan Estratégico enviado a Bruselas:

  1. Partiendo de la base de que España tiene, según datos oficiales de SIGPAC (Servicio de Información Geográfica de la PAC) 18,8 MILLONES DE HECTÁREAS DE PASTOS, que son dos millones más que de tierras cultivables (que solo tienen 16,7 millones de hectáreas).
  2. Se demuestra que el 77% de todos los Pastos, quedan totalmente fuera de las Ayudas Básicas a la Renta de la PAC. Pues solo 4,58 Millones de hectáreas admisibles tienen Derechos para poder cobrar las Ayudas a la Renta (que están incluidos en las Regiones número 15, 16, 17, 18 y 19)
  3. Se puede ver que la discriminación económica a la que están sometidos los Pastos y la Ganadería Extensiva (indisolublemente unidos) desde hace décadas por parte de la PAC queda reflejada en la actualidad porque solo tienen adjudicados el 22% de los Derechos de Pago Básico y solo van a recibir el 16% del importe total de las Ayudas Básicas a la Renta.
  4. Se puede comprobar que el 76% del total, de los Pastos Permanentes (3,5 millones de hectáreas) que constituyen las Regiones nº 15 y 16 tiene un valor Medio Regional (VMR) de alrededor de 70 euros/hectárea, mientras que el VMR que reciben las tierras de cultivo (Regiones nº1 al nº14) superan los 205 euros/hectárea (un valor 3 veces superior a los Pastos).
  5. Se observa que en la partida presupuestaria correspondiente a los Ecoesquemas (Ecoregiones) solo se dedica al conjunto de los Pastos (Húmedos + Mediterráneo) el 18% del importe total, mientras que las tierras de cultivo recibirán el 82%.
  6. En los Pagos Acoplados (15% del presupuesto) que se reparten entre cultivos y cabezas de ganado (vacuno, ovino y caprino), el importe total que van a recibir los ganaderos queda distribuido de la siguiente forma: Para el ganado que pastorea (extensivo + semiextensivo) se destina 45% del presupuesto, y para el ganado productor de leche y los cebaderos el 32% del presupuesto.
  7. El Pago para Jóvenes Agricultores será destinado a Ganaderos el 23% del presupuesto, y a Agricultores el 77% del presupuesto.
  8. Como se puede comprobar, un reparto tan desigual e injusto para los Pastos Permanentes (con 2 millones de hectáreas más que las tierras de cultivo) dará lugar a que los ganaderos de extensivo reciban unas Ayudas Directas de alrededor del 17% del presupuesto (850 millones de euros al año) y los agricultores recibirán el 83% del presupuesto (4000 millones de euros al año).
  9. La consecuencia de este continuo mal reparto de las Ayudas a la Renta de la PAC (para los ganaderos de extensivo) ha dado lugar a que a lo largo de los últimos 30 años hayan ardido en España alrededor de 3 millones de hectáreas, hayan desaparecido el 65% de las explotaciones ganaderas familiares se hayan despoblado el 80% de los municipios rurales, y que el 84% de las razas autóctonas españolas estén en peligro de extinción.
  10. No es de extrañar por tanto que cada año haya menos ganaderos de extensivo y mayor cantidad de Pastos abandonados, como lo demuestra el hecho de que en el último trienio (2015-2018) analizado por el Ministerio de Agricultura (MAPA) se haya producido una pérdida del 4,3% de los Pastos declarados en la PAC (muy cerca del 5% castigado por Bruselas), mientras que hay un incremento del 1,6 % de las Tierras de Cultivo.

Para la Fundación, la ganadería extensiva, una vez más, vuelve a ser discriminada en otra anómala aplicación de la PAC en España. Por eso, reivindica que se rectifiquen los planteamientos que están acabando con los Pastos, la Dehesa y la Ganadería Extensiva, que no ha estado debidamente representada en las negociaciones mantenidas con los interlocutores, priorizando el mantenimiento del estatus agrario actual, y todo ello, sin tener en cuenta los objetivos medioambientales previstos en el Pacto Verde Europeo.

×