Los precios mayoristas de los cereales siguen sin levantar cabeza y solo la cebada de malta y el trigo duro se salvaron esta semana, no por sus subidas sino porque no bajaron como el resto de variedades en la cada vez más finiquitada campaña de cereal de invierno.

Una situación que se vio clara en la sesión de la lonja de León del día 21, donde se dio como finiquitada la campaña. Y lo hizo como durante toda la campaña, con malos resultados.

Con este panorama, los precios del maíz, de la cebada y del trigo blando volvieron a registrar descensos respecto a la semana anterior, mientras que los del trigo duro y la cebada de malta permanecieron estables.

Según los datos difundidos este lunes 26 por la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (Accoe), durante la semana 34 del año (del 19 al 25 de agosto), la mayor caída fue de nuevo para el maíz (184 €/t, -1,01 %), seguido del trigo blando (187,52 €/t, -0,49 %) y de la cebada (176,68 €/t, -0,11 %).

Por el contrario, los precios medios mayoristas del trigo duro y de la cebada de malta no experimentaron variaciones y repitieron a 219,83 €/t y 190 €/t, respectivamente.

Desde que comenzó 2019, la tonelada de trigo blando y de cebada ha recortado su precio mayorista más de un 7 %, mientras que la de trigo duro se ha incrementado en los mismos niveles (+7 %) y la de maíz se ha encarecido por encima del 1 %.

En el segmento de proteínas y subproductos, la variación acumulada desde el inicio del año es del -4,55 % para el precio mayorista de soja (320 €/t en la semana 34); del -13,39 % para el de colza (320 €/t); del +2,36 % para el de pulpa (215 €/t) y del -20 % para el de la cascarilla (154 €/t).

El precio medio de la pipa de girasol se mantiene ahora en el mismo nivel que a primeros de 2019.