Aunque se espera una campaña buena o mediana, “pero nunca de récord como en otras zonas”, la superficie de cereal en la provincia de Cádiz ha vuelto a bajar esta campaña ya que “la falta de rentabilidad provocada por unos precios de hace 30 años está obligando al agricultor a buscar refugio en otros cultivos”, según ha señalado el presidente de Asaja Cádiz, Pedro Gallardo.

Acompañado de los responsables de las Cooperativas de Conil, Manuel Muñoz, y de Olvera, Alfonso Peña, así como de su secretario general, Luis Ramírez, los datos de esta campaña aunque positivos representa un reflejo “de lo que ya lleva tiempo sucediendo en la provincia, que la superficie va cayendo y se optan por otras opciones, como la remolacha, que este año se ha incrementado en 1.300 hectáreas, en especial de secano, porque se puede lograr un precio más o menos asegurado”.

Sobre las condiciones de esta campaña, Pedro Gallardo reconoce que se va con retraso, ya que está al 15% cuando lo lógico sería estar al 70% por culpa de las últimas lluvias que ha retrasado todo”, aunque lo que le preocupa más es que “estos problemas climatológicos lo que han provocado es un aumento considerable de los costes, en especial porque ha habido que repetir los herbicidas para acabar con las malas hierbas que aparecieron  a última hora”.

Por eso, no ha dudado en señalar que “se trata de un año caro para el agricultor y con estos precios y a falta de rentabilidad o se hace algo o seguiremos perdiendo superficie”, para apuntillar que el problema añadido es que en algunas zonas de la provincia “se abandonó el cereal para ir al olivar y ahora éste está como está, por lo que no se descarta que se deje también el olivar para refugiarse en el almendro o el pistacho”.

La excepción a esta mala situación está en el girasol, “que viene muy bien esta campaña con una buena previsión de pipas, pero aún es pronto para hacer previsiones no sea que venga una ola de calor o de viento de levante que acabe dañando el cultivo”.