La escasez de lluvias en abril está provocando de facto importantes pérdidas, que en algunos casos son «irreversibles», en los sectores del cereal de secano y en la dehesa extremeña, según advierte COAG, que también da la voz de alarma porque si continúa la falta de lluvias, la actual situación climatológica también afectará negativamente al olivar y al viñedo extremeño.

Por eso, Juan Moreno, coordinador de COAG-Coordinadora Agraria de Extremadura, alerta de que “los daños producidos por las altas temperaturas y la escasez de lluvia van a provocar, por un lado, la disminución de las cosechas y, por otro, el aumento de los costes de producción en la ganadería”.

Aún es pronto para cuantificar las pérdida, pero “la situación se podría volver dramática para el campo extremeño»

En este sentido apunta Moreno que “al no desarrollarse de forma normal los pastizales, el ganadero se verá obligado a realizar una sobrealimentación para sus animales. Esta situación es más alarmante en la provincia de Badajoz que en la de Cáceres”, añade el coordinador.

Aún es pronto para cuantificar las pérdidas agrarias producidas por la actual situación meteorológica pero de persistir la escasez de lluvias y las altas temperaturas “la situación se volvería dramática para el campo extremeño, principalmente para el sector del cereal de secano que se ve agravado por las enfermedades que sufren los cultivos y los bajos precios de las cosechas”.

Si persisten estas condiciones, “sería una verdadera catástrofe para todos los cerealistas extremeños”, recalca Juan Moreno. Si la situación meteorológica persiste, Moreno reclama del Gobierno regional “que arbitre las medidas necesarias para apoyar a un sector que viene sufriendo unos precios de ruina en los últimos años”.

En cuanto a los cultivos de regadío “la situación de falta de precipitaciones implicará obligatoriamente el adelantamiento de las campañas de riego que conllevará un incremento en los costes de producción”.