La división entre los países de la Unión Europea (UE) sobre la renovación de la licencia del herbicida glifosato ha obligado este miércoles 25 a la Comisión Europea (CE) a aplazar la decisión, que Bruselas espera se adopte en una reunión «en próximas fechas», cuando se logre «el mayor respaldo posible».

La UE debía pronunciarse, en un encuentro entre representantes de los Estados miembros y la Comisión, sobre la renovación de la autorización del glifosato para un periodo de cinco a siete años, según la propuesta del Ejecutivo comunitario.

Inicialmente Bruselas abogaba por reanudar la licencia durante diez años, pero el martes de esta semana la CE modificó su posición y abogó por un periodo de cinco a siete años, a la luz de «la evaluación de riesgos» realizada por la Eurocámara y «de todas las evidencias disponibles tanto en Europa como a nivel internacional».

Francia lidera un grupo de países cada vez más grande que quiere limitar su uso a solo tres años

España se siente más cómoda con la propuesta de los diez años que con la de entre cinco y siete años, explicaron a Efe fuentes diplomáticas, aunque la posición del país no está «cerrada», y la voluntad es facilitar un acuerdo.

En la reunión, Francia hizo presión por una renovación de solo tres años, indicaron las fuentes. Durante el encuentro, la CE constató que este miércoles no se podía lograr una mayoría cualificada para sacar la propuesta adelante, por lo que decidió aplazar el voto.

El Ejecutivo comunitario indicó que «seguirá trabajando con los Estados miembros para encontrar una solución que cuente con el mayor respaldo posible, que asegure una alta protección de la salud humana y el medio ambiente», conforme a la legislación europea y sobre la base de los datos científicos disponibles.

La portavoz comunitaria de Salud Alimentaria, Anca Paduraru, dijo en la rueda de prensa diaria de la CE que en el encuentro se debatieron «distintas opciones» de duración de la renovación de la licencia del glifosato y confirmó que la fecha de la próxima reunión se dará a conocer próximamente.

La organización Greenpeace valoró en un comunicado la «creciente oposición» a la renovación de la licencia. En particular, explicó la organización en un comunicado, cuatro países (Bélgica, Croacia, Eslovenia y Suecia) que hace unos años estaban a favor, ahora están en contra y otros cuatro que abstenían (Austria, Grecia, Italia y Luxemburgo), ahora también se oponen.