La demarcación hidrográfica del Duero ha quedado declarada, desde este sábado, día 1, en situación de sequía prolongada y tendrá la consideración de fenómeno climático adverso asimilable a un desastre natural que permite la concesión de ayudas estatales en el sector agroforestal.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) del sábado recoge en la disposición adicional tercera que esta situación de sequía prolongada puede ser considerada «desastre natural» conforme a la Unión Europea (UE) y permite la declaración de determinadas categorías de ayudas en los sectores agrícola y forestal y en zonas rurales compatibles con el mercado interior.

Este Real Decreto 684/207 entró en vigor el mismo 1 de julio que salió publicado en el BOE y tendrá vigencia hasta el próximo 30 de septiembre de 2018.

Las reservas existentes a fecha 18 de mayo 2017 son 984 Hm3 menos que los que había embalsados en esa misma fecha de 2016

La situación actual en que se encuentran las reservas de agua en la parte española de la demarcación hidrográfica del Duero como consecuencia de la falta de precipitaciones determina que no puedan cubrirse de modo adecuado las demandas con las reservas existentes en los sistemas de explotación de la demarcación.

El inicio del año hidrológico 2016/2017 ha sido extremadamente seco, ya que la precipitación acumulada en los últimos seis meses del 2016 -el semestre es la variable temporal que se utiliza en la elaboración de los indicadores de sequía de la cuenca del Duero- ha sido del 55% de la media de la serie histórica que alcanza 48 años.

Por otra parte, las reservas existentes a fecha 18 de mayo 2017 son 984 Hm3 menos que los que había embalsados en esa misma fecha de 2016.

Esta cifra de 984 Hm3 representa un 34,20 % de la capacidad de regulación de la que dispone actualmente la cuenca hidrográfica del Duero y supone 26,2 puntos porcentuales por debajo de la media en los últimos diez años.

De acuerdo con los indicadores del Plan Especial de Sequía de la Cuenca del Duero, al finalizar mayo de 2017 se encontraban en situación de emergencia los Sistemas Manzanas-Támega, Esla-Valdearduey, Carrión, Pisuerga y Arlanza, el primero de los cuales carece de embalses de regulación.

Por otra parte, estaban afectados igualmente los restantes sistemas, encontrándose en situación de alerta los sistemas Aliste-Tera, Cega-Eresma-Adaja, Alto Duero, Riaza-Duratón y Tormes, mientras que solo el sistema Águeda se encontraba en situación de prealerta.

Los indicadores determinan que, por cuarto mes consecutivo, la cuenca se encuentra en situación de alerta

La situación de los sistemas de explotación sería todavía peor, de no ser por el buen estado de almacenamiento en el que se encontraban algunos de los embalses a principios de octubre del año 2016.

Los citados indicadores del Plan Especial de Sequía de la Cuenca del Duero determinan además que, por cuarto mes consecutivo, la cuenca se encuentra en cómputo global en situación de alerta, lo que debe determinar la declaración de sequía prolongada en la cuenca del Duero.

El número total de masas de agua subterránea que presentan mal estado cuantitativo en la cuenca del Duero son Los Arenales, Medina del Campo, Tierra del Vino y Tordesillas, a las que se añade el Páramo de Cuéllar y Salamanca, de acuerdo con la última revisión llevada a cabo a finales de 2016.

Todas ellas se ubican en los Sistemas de explotación Riaza-Duratón, Cega-Eresma-Adaja, Bajo Duero y Tormes (en situación de alerta), así como en el Carrión (en situación de emergencia).

Añade que las medidas ejecutadas dirigidas a reducir las presiones por extracción, según el informe de seguimiento del Plan Hidrológico de 2016, han sido 22 con un importe total de 45.742.713 euro, de los 333.444.701 euros previstos en el Plan Hidrológico para el horizonte 2016-2021.

Asimismo, detalla que la situación extraordinaria de sequía ha exigido la aprobación por parte del Gobierno del Real Decreto-ley 10/2017 por el que se adoptan medidas urgentes para paliar los efectos producidos por la sequía en determinadas cuencas hidrográficas, entre ellas la del Duero, incluyendo a tal fin determinadas medidas económicas y fiscales