Guillermo Rosell / Presidente de la Sectorial Apícola de ASAJA Alicante

Tal y como indica la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), más del 75% de los cultivos del mundo dependen de la polinización. De hecho, sin ellas dejaría de producirse un tercio de los alimentos para el consumo humano. Y es obvio que los polinizadores necesitan de los cultivos.

Pero es una realidad que la población mundial de polinizadores (en especial abejas y mariposas) está disminuyendo de forma preocupante por diferentes factores como, por ejemplo, cambios en el uso de la tierra, uso no sostenible de productos fitosanitarios, prácticas agrícolas no respetuosas con el medioambiente, especies exóticas invasoras, enfermedades, abandono progresivo de la agricultura, y el tan nombrado cambio climático.

En esta simbiosis a la que nos referimos los polinizadores necesitan entornos favorables para prosperar, como los terrenos con flora silvestre, que suelen delimitarse con tierras cultivadas.  Estas zonas son necesarias para que puedan alimentarse del polen o néctar y, para ello, todas estas áreas deben estar libres de tóxicos. Pero esto no significa que no se hagan las prácticas agrícolas necesarias para aumentar la productividad de los cultivos. Hablamos de que, simplemente, consiste en tomar conciencia de la mutua necesidad. Así, siendo consecuentes se pueden consensuar qué practicas realizar en cada momento y con qué productos, con la finalidad de que los polinizadores y agricultura no solo convivan, sino que, además, ambos salgan reforzados.

Al hilo de lo anterior, no es baladí el hecho de que grandes empresas del sector agrario se hayan dado cuenta de la necesidad del trabajo conjunto entre polinizadores (en este caso abejas y por ende apicultores), agricultores y comercializadores/exportadores. Y fruto de esta necesidad conjunta se han firmado convenios entre Agrupaciones de Defensa Sanitaria Apícola (ADS) pertenecientes a la Sectorial Apícola de ASAJA Alicante, con sociedades de gran peso nacional o internacional como, por ejemplo, AM FRESH.

Así, desde junio del 2019 técnicos de la Sectorial Apícola de ASAJA Alicante e ingenieros agrícolas de AM FRESH, trabajan de forma conjunta para conseguir un beneficio mutuo. Dicha empresa trabaja, entre otros cultivos, con cítricos y, pese a la mala prensa que ha estado recibiendo la apicultura en el mundo citrícola en los últimos años, estas compañía puntera apuesta por un manejo adecuado y respetuoso con los polinizadores. Sin duda, esto supone un leve esfuerzo para ellos, y a cambio una gran variedad de ventajas, como son: aumento de producción, ofrecer al consumidor aquello que pide (respeto al medio ambiente) y que puede servir para que más empresas del sector citrícola continúen la estela e impulsen el modelo de colaboración implantado.

Asimismo, no debemos olvidar que a nivel europeo las normativas cada vez son más exigentes en temas de preservación del medio ambiente y, de hecho, empresas que ya han puesto en marcha prácticas respetuosas con las abejas son punteras en mercados fuera de nuestra frontera. En referencia a esto, el trabajo conjunto entre apicultores y agricultores puede llegar a otorgar a estas compañías o productores agrícolas el tan laureado y reconocido “sello beefriendly” (amigo de las abejas). Una certificación que, aunque aún no está muy instaurada en España, es un sello de calidad indiscutible en Europa, no solo para el producto a comercializar, sino, también, porque pone en valor que una agricultura sostenible y respetuosa no está reñida con una agricultura de alta calidad y productividad, que es el ideal al que pretenden llegar las políticas agrarias europeas y mundiales.

Con todo lo expuesto, tenemos la certeza de que la apicultura y la citricultura son compatibles también en la Comunidad Valenciana, ya que nos consta que el sector productor tiene especial interés en proteger las abejas, entre otras cosas, porque son esenciales para la producción.

Y muestra de ello es el trabajo conjunto entre las ADS de la Sectorial Apícola de ASAJA Alicante y las grandes empresas agrícolas anteriormente mencionadas. Esperamos que el trabajo en conjunto realizado sirva de impulso a otras compañías agrícolas y que se decidan por optar a la certificación beefriendly, contando, por supuesto, con la experiencia y colaboración de los apicultores de sus zonas.