La Confederación Empresarial Española de la Economía Social (Cepes) apoya el papel que desempeñan las estaciones de servicio de las cooperativas agroalimentarias y de las SAT en el medio rural, según ha explicado en un comunicado.

reconoce que no tienen sentido tener personal por su «escasa rentabilidad»

Cepes quiere diferenciar este modelo de distribución de carburantes respecto a otros, como las llamadas «estaciones de servicio low cost», que se caracterizan por no contar con personal permanente en las instalaciones, tal y como también ha reclamado la UCCL.

El presidente de Cepes, Juan Antonio Pedreño, ha valorado en el comunicado el papel que juegan las cooperativas agroalimentarias en el medio rural y comarcal, «ya que si no existieran sus postes de distribución de carburante, es probable que nadie intentase colocarlos, por su escasa rentabilidad».

GASOLINERAS MUNDO RURAL UCCLLa mayoría de los postes de distribución de carburantes de las cooperativas agrícolas y sociedades agrarias de transformación (SAT) se ubican en el perímetro de sus instalaciones y zonas rurales.

Esto implica que «no se requiera que un trabajador permanezca continuamente en las mismas», ya que si el usuario tuviera problemas o necesitase ayuda, «los trabajadores de la cooperativa acuden rápidamente a solventarlo».

aclara que estas «estaciones de servicio de las cooperativas no están desatendidas»

Por esta razón, Pedreño ha aclarado que «las estaciones de servicio de las cooperativas no están desatendidas».

La mayoría de las casi 900 estaciones de servicio de las cooperativas agroalimentarias y SAT que hacen esta actividad económica en el medio rural desde hace más de 30 años son de dimensión pequeña o mediana, y no llegan al millón de litros de distribución de carburantes al año por entidad asociativa.

«Allá donde operan, ofrecen a los consumidores, tanto socios de la cooperativa como a terceros, productos a precios razonables y competitivos», ha destacado el presidente de la Confederación Empresarial Española de la Economía Social.

Pare Cepes, «no sería aceptable que el conflicto que puedan mantener las asociaciones de estaciones de servicio tradicionales con las nuevas low cost», exigiendo las primeras la presencia permanente de personal en los postes de distribución, «intente ser utilizado para atacar» la actividad de las cooperativas agrícolas.