La comercialización de aceite de oliva consolida en enero los magníficos datos de campaña que se vienen registrando, con 126.000 toneladas vendidas. Una cifra que supera por poco a las salidas registradas en enero de 2021. Además, el informe hecho público por la AICA deja también claro que, a falta del mes de febrero y prácticamente ya concluida la campaña de recolección, se han superado todas las previsiones al tener una producción acumulada de 1.339.000 toneladas, de las que Andalucía alcanza el 1.020.664 toneladas.

Para el responsable de la Sectorial de Olivar y Aceite de UPA y secretario general de UPA Andalucía, Cristóbal Cano, la mejora de los rendimientos con respecto al pasado año y el adelanto de la recolección por la falta de precipitaciones han hecho que la producción sea mayor de la prevista en un principio.

“Al final vamos a alcanzar el 1.400.000 toneladas de aceite de oliva en España. Pero lo que más tenemos que destacar es, una vez más, el importante dato de comercialización, puesto que en enero se han vendido 126.000 toneladas, mil más que en el mismo mes de 2021, año que supuso la segunda campaña de comercialización de aceite  récord consecutiva. Esto demuestra que el consumo no se resiente con los precios ya estabilizados por encima de los costes de producción en el olivar tradicional”, afirma Cristóbal Cano.

Este dato de la comercialización es importante, por cuanto en diciembre de 2021 se vendieron 113.000 toneladas (contando con las importaciones), mientras que en enero han salido 126.000. “Vemos cómo las ventas están consolidando el ritmo que llevaban el año pasado. Es una magnífica noticia, porque se demuestra que todo el aceite de oliva que se produce se vende. A más aceite, más ventas y, encima, con unos precios estabilizados superiores a los tres euros por kilo”, recuerda Cristóbal Cano.

El secretario general de UPA Andalucía hace hincapié en este aspecto: “Las ventas, y sobre todo las exportaciones, gozan de muy buena salud. Incluso hemos incrementado las ventas en terceros países, lo que nos demuestra, un año más, que el consumidor está valorando cada vez más el aceite de oliva como la mejor grasa vegetal que existe en el mundo. Estos datos reflejan, igualmente, la mayor confianza que tenemos en el sector olivarero y nos hace tomar conciencia de que podemos ser capaces de marcar el futuro inmediato de los precios en origen, que se mantienen estables por encima de los costes de producción en el olivar tradicional», concreta Cristóbal Cano.

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