La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha alertado hoy de la existencia de «riesgos innecesarios y desproporcionados» en el proyecto de real decreto que adaptará la regulación española del sector lácteo a una nueva normativa europea.

La norma planteada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación «introducirá cambios en el tipo de contrataciones entre compradores y productores de leche de cabra, vaca y oveja» para transponer la legislación comunitaria, según explica el informe.

El nuevo reglamento de la Unión Europea (UE) fue aprobado a finales de 2017 y refuerza el llamado «Paquete Lácteo», que hasta ahora «permitía a las organizaciones de productores negociar precios y cantidades», y que expiraba en 2020.

Con su entrada en vigor, las medidas incluidas en el documento se convierten en «indefinidas» y se extienden a todos los sectores agrarios, según han explicado desde la CNMC.

«El proyecto es muy intrusivo con la libertad y la autonomía de las partes para la contratación de productos lácteos»

Sus responsables han recomendado al Ministerio que, por ejemplo, elimine la penalización a pagar por los productores si se dan de baja de una organización profesional en un plazo inferior a dos años.

«El proyecto es muy intrusivo con la libertad y la autonomía de las partes para la contratación de productos lácteos. Debe protegerse la libertad de las partes para decidir los términos de sus contratos y dar más flexibilidad en el establecimiento de los precios», han defendido.

Aconsejan, igualmente, limitar el riesgo de que el flujo de información comercial sensible que intercambian los operadores sobre precios o volúmenes acabe por favorecer la concertación entre éstos, que no se exija una fianza de 150.000 euros a los primeros compradores de leche de vaca y que se refuercen las funciones sancionadoras de la CNMC en caso de prácticas anticompetitivas.